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Comience preparando las patatas. Lave y pele las patatas, luego córtelas en rodajas muy finas, idealmente con una mandolina para asegurar un grosor uniforme. Seque bien las rodajas de patata con papel de cocina para eliminar el exceso de humedad.

Caliente el aceite de girasol en una sartén grande a fuego medio-alto. Una vez que el aceite esté caliente (aproximadamente 170-180°C), fría las rodajas de patata en tandas para no bajar la temperatura del aceite. Fría hasta que estén doradas y crujientes. Retire las patatas con una espumadera y colóquelas sobre papel de cocina para escurrir el exceso de aceite. Sazone inmediatamente con sal.

Mientras se fríen las patatas, prepare las gambas al ajillo. Caliente el aceite de oliva virgen extra en una sartén a fuego medio. Añada el ajo laminado y la guindilla (si usa) y sofría hasta que el ajo empiece a dorarse ligeramente, con cuidado de que no se queme.

Incorpore las gambas a la sartén con el ajo. Cocine a fuego medio-alto durante 2-3 minutos, o hasta que las gambas cambien de color y estén cocidas. Añada el perejil picado y la sal, remueva y retire del fuego. Reserve caliente.

En otra sartén, caliente una cantidad generosa de aceite de girasol a fuego medio-alto para freír los huevos. Cuando el aceite esté bien caliente, rompa con cuidado los huevos y fríalos uno a uno o en parejas, según el tamaño de la sartén. Cocine hasta que las claras estén cuajadas y los bordes ligeramente crujientes, pero las yemas permanezcan líquidas. Retire los huevos con una espumadera y sazone con sal.

Para el montaje, coloque una cama generosa de las patatas a la inglesa fritas en el fondo de un bol hondo o plato de servir. Disponga los huevos fritos cuidadosamente encima de las patatas.
Con una cuchara, vierta el contenido completo de la sartén de las gambas al ajillo (gambas, ajo, perejil y el aceite caliente) sobre los huevos y las patatas.

Con una cuchara y un tenedor, mezcle vigorosamente todos los ingredientes en el bol. Rompa las yemas de los huevos fritos para que se integren con las gambas, el ajo, el perejil y las patatas, creando una mezcla homogénea y deliciosa. Sirva inmediatamente.


Comience preparando las patatas. Lave y pele las patatas, luego córtelas en rodajas muy finas, idealmente con una mandolina para asegurar un grosor uniforme. Seque bien las rodajas de patata con papel de cocina para eliminar el exceso de humedad.

Caliente el aceite de girasol en una sartén grande a fuego medio-alto. Una vez que el aceite esté caliente (aproximadamente 170-180°C), fría las rodajas de patata en tandas para no bajar la temperatura del aceite. Fría hasta que estén doradas y crujientes. Retire las patatas con una espumadera y colóquelas sobre papel de cocina para escurrir el exceso de aceite. Sazone inmediatamente con sal.

Mientras se fríen las patatas, prepare las gambas al ajillo. Caliente el aceite de oliva virgen extra en una sartén a fuego medio. Añada el ajo laminado y la guindilla (si usa) y sofría hasta que el ajo empiece a dorarse ligeramente, con cuidado de que no se queme.

Incorpore las gambas a la sartén con el ajo. Cocine a fuego medio-alto durante 2-3 minutos, o hasta que las gambas cambien de color y estén cocidas. Añada el perejil picado y la sal, remueva y retire del fuego. Reserve caliente.

En otra sartén, caliente una cantidad generosa de aceite de girasol a fuego medio-alto para freír los huevos. Cuando el aceite esté bien caliente, rompa con cuidado los huevos y fríalos uno a uno o en parejas, según el tamaño de la sartén. Cocine hasta que las claras estén cuajadas y los bordes ligeramente crujientes, pero las yemas permanezcan líquidas. Retire los huevos con una espumadera y sazone con sal.

Para el montaje, coloque una cama generosa de las patatas a la inglesa fritas en el fondo de un bol hondo o plato de servir. Disponga los huevos fritos cuidadosamente encima de las patatas.
Con una cuchara, vierta el contenido completo de la sartén de las gambas al ajillo (gambas, ajo, perejil y el aceite caliente) sobre los huevos y las patatas.

Con una cuchara y un tenedor, mezcle vigorosamente todos los ingredientes en el bol. Rompa las yemas de los huevos fritos para que se integren con las gambas, el ajo, el perejil y las patatas, creando una mezcla homogénea y deliciosa. Sirva inmediatamente.
