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Para la compota de mango: Pela y corta el mango en dados. Añade los dados de mango, el endulzante (azúcar o eritritol), la ralladura de lima y el zumo de media lima en un cazo.

Lleva la mezcla a ebullición y deja hervir durante 2 minutos. Retira del fuego y tritura con una batidora de inmersión hasta obtener una compota suave. Reserva en el frigorífico para que enfríe.

Para la mezcla adicional de mango y hierbas: Una vez fría la compota, incorpora el mango cortado en dados muy pequeños, la ralladura de 1 lima y las hojas de albahaca cortadas en juliana. Mezcla todo bien y reserva en el frigorífico.

Para la base de galleta: Funde la mantequilla con sal. Tritura las galletas Fibra Gullón Zero Sin Azúcares hasta obtener un polvo fino. Mezcla las galletas trituradas con la mantequilla fundida.

Extiende una capa fina y uniforme de la mezcla de galleta en el fondo de los moldes con forma de 'quesitos', presionando firmemente para crear una base compacta.

Para la crema de queso: En un robot de cocina o batidora de pie, combina el queso semicurado, el queso crema, la nata para montar y el endulzante (azúcar o eritritol). Monta todos los ingredientes juntos hasta obtener una textura similar a la nata montada.

Dosifica la crema de queso en los moldes, creando una base y luego usando una espátula pequeña o la manga pastelera para empujar la crema por los lados, formando una cavidad en el centro de cada molde.

Rellena la cavidad de cada molde con la mezcla fría de compota de mango. Cubre la compota de mango con más crema de queso, asegurándote de que quede completamente encerrada. Alisa la superficie superior de los cheesecakes con una espátula.

Congela los cheesecakes en sus moldes durante al menos 4-6 horas, o hasta que estén completamente sólidos.

Una vez congelados, desmolda las porciones individuales de cheesecake.

Para la cobertura amarilla: Funde el chocolate blanco a 45°C. Añade la manteca de cacao fundida o el aceite neutro al chocolate blanco. Incorpora el colorante amarillo o la cúrcuma.

Mezcla con una batidora de inmersión (túrmix) para combinar el color de manera uniforme, teniendo cuidado de no incorporar aire. Asegúrate de que la mezcla de la cobertura esté a 32°C.

Inserta un pequeño palillo o cuchillo en la base de cada porción de cheesecake congelada. Sumerge cada porción de cheesecake, una por una, en la cobertura de chocolate amarillo.

Golpea suavemente el cheesecake para eliminar el exceso de cobertura. Deja que los cheesecakes cubiertos se descongelen completamente antes de servir y disfrutar.


Para la compota de mango: Pela y corta el mango en dados. Añade los dados de mango, el endulzante (azúcar o eritritol), la ralladura de lima y el zumo de media lima en un cazo.

Lleva la mezcla a ebullición y deja hervir durante 2 minutos. Retira del fuego y tritura con una batidora de inmersión hasta obtener una compota suave. Reserva en el frigorífico para que enfríe.

Para la mezcla adicional de mango y hierbas: Una vez fría la compota, incorpora el mango cortado en dados muy pequeños, la ralladura de 1 lima y las hojas de albahaca cortadas en juliana. Mezcla todo bien y reserva en el frigorífico.

Para la base de galleta: Funde la mantequilla con sal. Tritura las galletas Fibra Gullón Zero Sin Azúcares hasta obtener un polvo fino. Mezcla las galletas trituradas con la mantequilla fundida.

Extiende una capa fina y uniforme de la mezcla de galleta en el fondo de los moldes con forma de 'quesitos', presionando firmemente para crear una base compacta.

Para la crema de queso: En un robot de cocina o batidora de pie, combina el queso semicurado, el queso crema, la nata para montar y el endulzante (azúcar o eritritol). Monta todos los ingredientes juntos hasta obtener una textura similar a la nata montada.

Dosifica la crema de queso en los moldes, creando una base y luego usando una espátula pequeña o la manga pastelera para empujar la crema por los lados, formando una cavidad en el centro de cada molde.

Rellena la cavidad de cada molde con la mezcla fría de compota de mango. Cubre la compota de mango con más crema de queso, asegurándote de que quede completamente encerrada. Alisa la superficie superior de los cheesecakes con una espátula.

Congela los cheesecakes en sus moldes durante al menos 4-6 horas, o hasta que estén completamente sólidos.

Una vez congelados, desmolda las porciones individuales de cheesecake.

Para la cobertura amarilla: Funde el chocolate blanco a 45°C. Añade la manteca de cacao fundida o el aceite neutro al chocolate blanco. Incorpora el colorante amarillo o la cúrcuma.

Mezcla con una batidora de inmersión (túrmix) para combinar el color de manera uniforme, teniendo cuidado de no incorporar aire. Asegúrate de que la mezcla de la cobertura esté a 32°C.

Inserta un pequeño palillo o cuchillo en la base de cada porción de cheesecake congelada. Sumerge cada porción de cheesecake, una por una, en la cobertura de chocolate amarillo.

Golpea suavemente el cheesecake para eliminar el exceso de cobertura. Deja que los cheesecakes cubiertos se descongelen completamente antes de servir y disfrutar.
