Loading...

Rallar los 100 gramos de queso sardo y los 200 gramos de queso mar del plata (o queso de máquina). El queso cremoso se agregará en trozos.

En un bol grande, añadir 1 kg de fécula de mandioca. Incorporar los 20 gramos de sal y 1 cucharadita de bicarbonato de sodio.

Desmenuzar los 200 gramos de queso cremoso en trozos pequeños y agregarlos al bol. Luego, añadir los quesos sardo y mar del plata rallados.

Mezclar los ingredientes secos y los quesos con una cuchara de madera hasta que estén ligeramente combinados.

Exprimir el jugo de 1 naranja directamente en la mezcla. Verter los 100 gramos de manteca derretida (o grasa de cerdo) y añadir los 4 huevos. Finalmente, incorporar los 350 ml de leche. Esta cantidad de leche es un punto de partida, se puede añadir más si es necesario.

Continuar mezclando con la cuchara hasta que los ingredientes comiencen a unirse. Luego, empezar a amasar la masa a mano dentro del bol.

Transferir la masa del bol a una superficie de madera limpia. Amasar durante unos minutos hasta que la masa esté suave y firme, con una consistencia similar a la de la plastilina dura. Esta masa no necesita reposo.

Tomar una porción de la masa y enrollarla para formar un cordón largo y delgado, similar a la forma de los ñoquis.

Con un cuchillo, cortar el cordón de masa en trozos pequeños y delgados, como mini ñoquis. Deben ser bastante finos.

Distribuir los trozos de chipa cortados en una bandeja para hornear, dejando aproximadamente un dedo de espacio entre cada pieza para permitir que se expandan durante la cocción. Si se desea, se pueden congelar los trozos en la bandeja primero y luego transferirlos a una bolsa para guardarlos y hornearlos directamente desde el congelador.

Precalentar el horno a una temperatura fuerte de 250°C. Colocar las bandejas con los chipa en el horno precalentado.

Hornear durante 8 a 10 minutos. No hornear por más tiempo. Los chipa horneados se desprenderán fácilmente de la bandeja sin engrasar.

Una vez horneados, transferir los "pochoclos de chipa" a un bol grande, como un bol de palomitas de maíz. Están listos para disfrutar, quizás acompañados de mate.


Rallar los 100 gramos de queso sardo y los 200 gramos de queso mar del plata (o queso de máquina). El queso cremoso se agregará en trozos.

En un bol grande, añadir 1 kg de fécula de mandioca. Incorporar los 20 gramos de sal y 1 cucharadita de bicarbonato de sodio.

Desmenuzar los 200 gramos de queso cremoso en trozos pequeños y agregarlos al bol. Luego, añadir los quesos sardo y mar del plata rallados.

Mezclar los ingredientes secos y los quesos con una cuchara de madera hasta que estén ligeramente combinados.

Exprimir el jugo de 1 naranja directamente en la mezcla. Verter los 100 gramos de manteca derretida (o grasa de cerdo) y añadir los 4 huevos. Finalmente, incorporar los 350 ml de leche. Esta cantidad de leche es un punto de partida, se puede añadir más si es necesario.

Continuar mezclando con la cuchara hasta que los ingredientes comiencen a unirse. Luego, empezar a amasar la masa a mano dentro del bol.

Transferir la masa del bol a una superficie de madera limpia. Amasar durante unos minutos hasta que la masa esté suave y firme, con una consistencia similar a la de la plastilina dura. Esta masa no necesita reposo.

Tomar una porción de la masa y enrollarla para formar un cordón largo y delgado, similar a la forma de los ñoquis.

Con un cuchillo, cortar el cordón de masa en trozos pequeños y delgados, como mini ñoquis. Deben ser bastante finos.

Distribuir los trozos de chipa cortados en una bandeja para hornear, dejando aproximadamente un dedo de espacio entre cada pieza para permitir que se expandan durante la cocción. Si se desea, se pueden congelar los trozos en la bandeja primero y luego transferirlos a una bolsa para guardarlos y hornearlos directamente desde el congelador.

Precalentar el horno a una temperatura fuerte de 250°C. Colocar las bandejas con los chipa en el horno precalentado.

Hornear durante 8 a 10 minutos. No hornear por más tiempo. Los chipa horneados se desprenderán fácilmente de la bandeja sin engrasar.

Una vez horneados, transferir los "pochoclos de chipa" a un bol grande, como un bol de palomitas de maíz. Están listos para disfrutar, quizás acompañados de mate.
