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Prepara el pollo y los vegetales: Corta la pechuga de pollo en cubos. Pica el pimiento verde, el tomate y la cebolla en cubos. Reserva cada ingrediente en recipientes separados.

Cocina el pollo: Calienta una sartén con aceite o mantequilla a fuego medio-alto. Agrega el pollo en cubos a la sartén. Sazona el pollo con sal, pimienta, paprika y hojuelas de chile (u otros condimentos de tu elección). Cocina el pollo hasta que esté casi cocido y ligeramente dorado, revolviendo ocasionalmente.

Agrega los vegetales al pollo: Una vez que el pollo esté dorado, añade el tomate, el pimiento y la cebolla picados a la sartén. Cocina por aproximadamente 3 minutos, revolviendo ocasionalmente, hasta que los vegetales se ablanden ligeramente.

Crea el relleno cremoso: Vierte la crema para batir en la mezcla de pollo y vegetales. Agrega un poco de chipotle en polvo (o chipotle en salsa) para realzar el sabor. Mezcla todo bien. Incorpora el queso mozzarella a tu gusto. Mezcla hasta que el queso se derrita y se combine, creando una consistencia elástica y cremosa. Retira del fuego una vez que el queso esté completamente incorporado.

Arma las chimichangas: Extiende una tortilla de harina. Coloca una cantidad deseada del relleno de pollo y queso en el centro de la tortilla. Dobla los lados de la tortilla hacia adentro. Luego, enrolla la tortilla firmemente de un extremo al otro para formar una forma cilíndrica. Para sellar la chimichanga, prepara un pegamento comestible mezclando la harina todo uso con un poco de agua hasta obtener una pasta. Pincela esta mezcla en el borde de la tortilla antes de hacer el último doblez. Repite este proceso para todas las chimichangas.

Fríe las chimichangas: Calienta suficiente aceite en una sartén profunda a fuego medio-alto para freír (aproximadamente 350°F o 175°C). Coloca cuidadosamente las chimichangas armadas en el aceite caliente. Fríe hasta que estén crujientes y doradas por todos los lados. Ten cuidado, ya que se doran muy rápidamente. Retira las chimichangas del aceite y colócalas sobre papel absorbente para eliminar el exceso de grasa.

Prepara la salsa para dipear: En un tazón, combina el yogur sin azúcar y la crema. Agrega los cebollines picados, el perejil seco o fresco, el jugo de medio limón, la sal, el ajo en polvo y la pimienta. Mezcla bien todos los ingredientes hasta que estén completamente combinados.

Sirve: Sirve las chimichangas calientes y crujientes con la salsa para dipear recién hecha. ¡A disfrutar!


Prepara el pollo y los vegetales: Corta la pechuga de pollo en cubos. Pica el pimiento verde, el tomate y la cebolla en cubos. Reserva cada ingrediente en recipientes separados.

Cocina el pollo: Calienta una sartén con aceite o mantequilla a fuego medio-alto. Agrega el pollo en cubos a la sartén. Sazona el pollo con sal, pimienta, paprika y hojuelas de chile (u otros condimentos de tu elección). Cocina el pollo hasta que esté casi cocido y ligeramente dorado, revolviendo ocasionalmente.

Agrega los vegetales al pollo: Una vez que el pollo esté dorado, añade el tomate, el pimiento y la cebolla picados a la sartén. Cocina por aproximadamente 3 minutos, revolviendo ocasionalmente, hasta que los vegetales se ablanden ligeramente.

Crea el relleno cremoso: Vierte la crema para batir en la mezcla de pollo y vegetales. Agrega un poco de chipotle en polvo (o chipotle en salsa) para realzar el sabor. Mezcla todo bien. Incorpora el queso mozzarella a tu gusto. Mezcla hasta que el queso se derrita y se combine, creando una consistencia elástica y cremosa. Retira del fuego una vez que el queso esté completamente incorporado.

Arma las chimichangas: Extiende una tortilla de harina. Coloca una cantidad deseada del relleno de pollo y queso en el centro de la tortilla. Dobla los lados de la tortilla hacia adentro. Luego, enrolla la tortilla firmemente de un extremo al otro para formar una forma cilíndrica. Para sellar la chimichanga, prepara un pegamento comestible mezclando la harina todo uso con un poco de agua hasta obtener una pasta. Pincela esta mezcla en el borde de la tortilla antes de hacer el último doblez. Repite este proceso para todas las chimichangas.

Fríe las chimichangas: Calienta suficiente aceite en una sartén profunda a fuego medio-alto para freír (aproximadamente 350°F o 175°C). Coloca cuidadosamente las chimichangas armadas en el aceite caliente. Fríe hasta que estén crujientes y doradas por todos los lados. Ten cuidado, ya que se doran muy rápidamente. Retira las chimichangas del aceite y colócalas sobre papel absorbente para eliminar el exceso de grasa.

Prepara la salsa para dipear: En un tazón, combina el yogur sin azúcar y la crema. Agrega los cebollines picados, el perejil seco o fresco, el jugo de medio limón, la sal, el ajo en polvo y la pimienta. Mezcla bien todos los ingredientes hasta que estén completamente combinados.

Sirve: Sirve las chimichangas calientes y crujientes con la salsa para dipear recién hecha. ¡A disfrutar!
