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Prepara la base: Tritura las galletas hasta obtener un polvo fino. Derrite la mantequilla. Mezcla las galletas trituradas con la mantequilla derretida hasta que estén bien combinadas. Presiona esta mezcla firmemente en la base de un molde redondo para formar una capa uniforme. Coloca el molde en el refrigerador para enfriar mientras preparas la primera capa de chocolate.

Prepara la capa de chocolate negro: En una olla, calienta 250 ml de leche. Agrega 200 g de chocolate negro a la leche caliente y revuelve hasta que se derrita y quede suave. Agrega 150 ml de nata para montar a la mezcla y continúa revolviendo. En un tazón pequeño aparte, disuelve un sobre de cuajada en un poco de leche. Agrega la cuajada disuelta a la olla con la mezcla de chocolate y revuelve continuamente hasta que la mezcla espese. Vierte cuidadosamente la mezcla de chocolate negro sobre la base de galletas fría en el molde. Vuelve a colocar el molde en el refrigerador para que la capa se asiente.

Prepara la capa de chocolate con leche: Repite el proceso para la capa de chocolate con leche: En una olla limpia, calienta 250 ml de leche. Agrega 200 g de chocolate con leche y revuelve hasta que se derrita. Agrega 150 ml de nata para montar y revuelve. Disuelve un sobre de cuajada en un poco de leche y agrégalo a la olla, revolviendo hasta que espese. Vierte cuidadosamente esta mezcla de chocolate con leche sobre la capa de chocolate negro ya cuajada. Vuelve a colocar el molde en el refrigerador para que se asiente.

Prepara la capa de chocolate blanco: Finalmente, prepara la capa de chocolate blanco: En otra olla limpia, calienta 250 ml de leche. Agrega 200 g de chocolate blanco y revuelve hasta que se derrita. Agrega 200 ml de nata para montar y revuelve. Disuelve un sobre de cuajada en un poco de leche y agrégalo a la olla, revolviendo hasta que espese. Vierte cuidadosamente esta mezcla de chocolate blanco sobre la capa de chocolate con leche ya cuajada. Vuelve a colocar el molde en el refrigerador.

Enfría y sirve: Deja la tarta en el refrigerador por un mínimo de 4 horas, o preferiblemente toda la noche, para asegurar que todas las capas estén completamente cuajadas. Una vez cuajada, desmolda la tarta. Corta en porciones y sirve, opcionalmente decorada con virutas de chocolate u otras decoraciones deseadas. ¡Disfruta!


Prepara la base: Tritura las galletas hasta obtener un polvo fino. Derrite la mantequilla. Mezcla las galletas trituradas con la mantequilla derretida hasta que estén bien combinadas. Presiona esta mezcla firmemente en la base de un molde redondo para formar una capa uniforme. Coloca el molde en el refrigerador para enfriar mientras preparas la primera capa de chocolate.

Prepara la capa de chocolate negro: En una olla, calienta 250 ml de leche. Agrega 200 g de chocolate negro a la leche caliente y revuelve hasta que se derrita y quede suave. Agrega 150 ml de nata para montar a la mezcla y continúa revolviendo. En un tazón pequeño aparte, disuelve un sobre de cuajada en un poco de leche. Agrega la cuajada disuelta a la olla con la mezcla de chocolate y revuelve continuamente hasta que la mezcla espese. Vierte cuidadosamente la mezcla de chocolate negro sobre la base de galletas fría en el molde. Vuelve a colocar el molde en el refrigerador para que la capa se asiente.

Prepara la capa de chocolate con leche: Repite el proceso para la capa de chocolate con leche: En una olla limpia, calienta 250 ml de leche. Agrega 200 g de chocolate con leche y revuelve hasta que se derrita. Agrega 150 ml de nata para montar y revuelve. Disuelve un sobre de cuajada en un poco de leche y agrégalo a la olla, revolviendo hasta que espese. Vierte cuidadosamente esta mezcla de chocolate con leche sobre la capa de chocolate negro ya cuajada. Vuelve a colocar el molde en el refrigerador para que se asiente.

Prepara la capa de chocolate blanco: Finalmente, prepara la capa de chocolate blanco: En otra olla limpia, calienta 250 ml de leche. Agrega 200 g de chocolate blanco y revuelve hasta que se derrita. Agrega 200 ml de nata para montar y revuelve. Disuelve un sobre de cuajada en un poco de leche y agrégalo a la olla, revolviendo hasta que espese. Vierte cuidadosamente esta mezcla de chocolate blanco sobre la capa de chocolate con leche ya cuajada. Vuelve a colocar el molde en el refrigerador.

Enfría y sirve: Deja la tarta en el refrigerador por un mínimo de 4 horas, o preferiblemente toda la noche, para asegurar que todas las capas estén completamente cuajadas. Una vez cuajada, desmolda la tarta. Corta en porciones y sirve, opcionalmente decorada con virutas de chocolate u otras decoraciones deseadas. ¡Disfruta!
