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En un bol grande, combina el agua tibia (aproximadamente 35-40°C) con el azúcar y la levadura. Mezcla suavemente y deja reposar por 5-10 minutos hasta que la levadura se active y forme una espuma en la superficie.

En otro bol grande, mezcla la harina de trigo y la sal. Haz un hueco en el centro de la harina.

Vierte la mezcla de levadura activada en el hueco de la harina. Añade la mantequilla a temperatura ambiente. Con una espátula o tus manos, comienza a incorporar los ingredientes hasta formar una masa pegajosa.

Transfiere la masa a una superficie ligeramente enharinada y amasa durante 10-15 minutos, o hasta que la masa esté suave, elástica y no se pegue a tus manos. Si usas una batidora de pie con gancho amasador, amasa a velocidad media durante 8-10 minutos.

Forma la masa en una bola, colócala en un bol ligeramente engrasado, cúbrelo con un paño húmedo o film transparente y deja que fermente en un lugar cálido durante 1 a 1 1/2 horas, o hasta que duplique su tamaño.

Una vez que la masa haya duplicado su tamaño, desgasifícala suavemente con los nudillos. Divide la masa en 12 porciones iguales (aproximadamente 80g cada una).

Forma cada porción en un bolillo o barra alargada, dándole la forma característica del pan francés. Coloca los panes formados en una bandeja para hornear cubierta con papel de horno, dejando espacio entre ellos.

Cubre los panes con un paño húmedo o film transparente y deja que fermenten por segunda vez en un lugar cálido durante 45-60 minutos, o hasta que casi dupliquen su tamaño.

Precalienta el horno a 200°C (400°F). Si tienes una piedra para hornear, colócala en el horno mientras se precalienta. Opcionalmente, puedes colocar una bandeja con agua en la parte inferior del horno para crear vapor.

Antes de hornear, haz 2-3 cortes diagonales en la parte superior de cada pan con un cuchillo afilado o una cuchilla de panadero. Esto ayuda a que el pan se expanda uniformemente.

Hornea los panes durante 18-22 minutos, o hasta que estén dorados y suenen huecos al golpearlos por debajo. Si usas vapor, retira la bandeja con agua a mitad del horneado.

Retira los panes del horno y déjalos enfriar sobre una rejilla antes de servir.


En un bol grande, combina el agua tibia (aproximadamente 35-40°C) con el azúcar y la levadura. Mezcla suavemente y deja reposar por 5-10 minutos hasta que la levadura se active y forme una espuma en la superficie.

En otro bol grande, mezcla la harina de trigo y la sal. Haz un hueco en el centro de la harina.

Vierte la mezcla de levadura activada en el hueco de la harina. Añade la mantequilla a temperatura ambiente. Con una espátula o tus manos, comienza a incorporar los ingredientes hasta formar una masa pegajosa.

Transfiere la masa a una superficie ligeramente enharinada y amasa durante 10-15 minutos, o hasta que la masa esté suave, elástica y no se pegue a tus manos. Si usas una batidora de pie con gancho amasador, amasa a velocidad media durante 8-10 minutos.

Forma la masa en una bola, colócala en un bol ligeramente engrasado, cúbrelo con un paño húmedo o film transparente y deja que fermente en un lugar cálido durante 1 a 1 1/2 horas, o hasta que duplique su tamaño.

Una vez que la masa haya duplicado su tamaño, desgasifícala suavemente con los nudillos. Divide la masa en 12 porciones iguales (aproximadamente 80g cada una).

Forma cada porción en un bolillo o barra alargada, dándole la forma característica del pan francés. Coloca los panes formados en una bandeja para hornear cubierta con papel de horno, dejando espacio entre ellos.

Cubre los panes con un paño húmedo o film transparente y deja que fermenten por segunda vez en un lugar cálido durante 45-60 minutos, o hasta que casi dupliquen su tamaño.

Precalienta el horno a 200°C (400°F). Si tienes una piedra para hornear, colócala en el horno mientras se precalienta. Opcionalmente, puedes colocar una bandeja con agua en la parte inferior del horno para crear vapor.

Antes de hornear, haz 2-3 cortes diagonales en la parte superior de cada pan con un cuchillo afilado o una cuchilla de panadero. Esto ayuda a que el pan se expanda uniformemente.

Hornea los panes durante 18-22 minutos, o hasta que estén dorados y suenen huecos al golpearlos por debajo. Si usas vapor, retira la bandeja con agua a mitad del horneado.

Retira los panes del horno y déjalos enfriar sobre una rejilla antes de servir.
