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Para preparar el mató: Calentar la leche entera en un cazo a fuego medio-alto hasta que casi hierva, alcanzando una temperatura de aproximadamente 85-90 °C. No dejar que hierva completamente.

Retirar la leche del fuego. Añadir el zumo de limón o el vinagre y remover suavemente con una cuchara de madera. Se observará cómo la leche empieza a cortarse.

Dejar reposar la mezcla durante 10 minutos. Durante este tiempo, el suero se separará claramente de la cuajada.

Colar la cuajada utilizando una gasa o un paño fino colocado sobre un colador. Dejar escurrir bien para eliminar la mayor cantidad de suero posible. Se puede apretar suavemente la gasa para acelerar el proceso.

Dejar enfriar el mató completamente. Una vez frío, transferir el mató a una manga pastelera para facilitar el relleno de los boquerones. Cortar la punta de la manga.

Limpiar los boquerones frescos: retirar la cabeza, las tripas y la espina central. Abrirlos en forma de libro (mariposa) y lavarlos muy bien bajo agua fría. Secar con papel de cocina.

Tomar cada boquerón abierto y rellenar una de las mitades con una porción generosa de mató utilizando la manga pastelera. Colocar un filetito de anchoa encima del mató.

Cerrar el boquerón como si fuera un sándwich, uniendo las dos mitades. No es necesario que quede perfecto.

Preparar tres recipientes: uno con harina, otro con los huevos batidos y un tercero con el pan rallado. Pasar cada boquerón relleno primero por harina, luego por huevo batido y finalmente por pan rallado, asegurándose de que quede bien cubierto.

Colocar los boquerones rebozados sobre una rejilla para que el rebozado se asiente ligeramente.

Calentar abundante aceite para freír en una sartén profunda a fuego medio-alto. El aceite debe estar bien caliente (aproximadamente 170-180 °C).

Freír los boquerones por tandas, introduciéndolos uno a uno en el aceite caliente. Freír hasta que estén dorados y crujientes por ambos lados. Esto tomará aproximadamente 2-3 minutos por tanda.

Retirar los boquerones fritos con una espumadera y colocarlos sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite. Servir inmediatamente.


Para preparar el mató: Calentar la leche entera en un cazo a fuego medio-alto hasta que casi hierva, alcanzando una temperatura de aproximadamente 85-90 °C. No dejar que hierva completamente.

Retirar la leche del fuego. Añadir el zumo de limón o el vinagre y remover suavemente con una cuchara de madera. Se observará cómo la leche empieza a cortarse.

Dejar reposar la mezcla durante 10 minutos. Durante este tiempo, el suero se separará claramente de la cuajada.

Colar la cuajada utilizando una gasa o un paño fino colocado sobre un colador. Dejar escurrir bien para eliminar la mayor cantidad de suero posible. Se puede apretar suavemente la gasa para acelerar el proceso.

Dejar enfriar el mató completamente. Una vez frío, transferir el mató a una manga pastelera para facilitar el relleno de los boquerones. Cortar la punta de la manga.

Limpiar los boquerones frescos: retirar la cabeza, las tripas y la espina central. Abrirlos en forma de libro (mariposa) y lavarlos muy bien bajo agua fría. Secar con papel de cocina.

Tomar cada boquerón abierto y rellenar una de las mitades con una porción generosa de mató utilizando la manga pastelera. Colocar un filetito de anchoa encima del mató.

Cerrar el boquerón como si fuera un sándwich, uniendo las dos mitades. No es necesario que quede perfecto.

Preparar tres recipientes: uno con harina, otro con los huevos batidos y un tercero con el pan rallado. Pasar cada boquerón relleno primero por harina, luego por huevo batido y finalmente por pan rallado, asegurándose de que quede bien cubierto.

Colocar los boquerones rebozados sobre una rejilla para que el rebozado se asiente ligeramente.

Calentar abundante aceite para freír en una sartén profunda a fuego medio-alto. El aceite debe estar bien caliente (aproximadamente 170-180 °C).

Freír los boquerones por tandas, introduciéndolos uno a uno en el aceite caliente. Freír hasta que estén dorados y crujientes por ambos lados. Esto tomará aproximadamente 2-3 minutos por tanda.

Retirar los boquerones fritos con una espumadera y colocarlos sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite. Servir inmediatamente.
