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En un bol grande, combine el huevo, el azúcar, la leche y el extracto de vainilla (si lo usa). Bata bien la mezcla hasta que el azúcar se disuelva por completo.

Tamice la harina, los polvos de hornear y la sal directamente sobre la mezcla húmeda del bol. Esto ayuda a evitar grumos y a airear los ingredientes secos.

Agregue el aceite de oliva virgen extra a la mezcla de ingredientes secos y húmedos.

Amasar todos los ingredientes hasta obtener una masa homogénea y compacta que no se pegue a las manos. Puede hacerlo a mano o con una batidora de pie equipada con el gancho amasador.

Forme una bola con la masa, cúbrala con papel film y refrigérela durante 3 a 4 horas. Este paso es crucial para que la masa se asiente y sea más fácil de trabajar.

Una vez fría, retire la masa del refrigerador. Enharine ligeramente la encimera y un rodillo. Estire la masa hasta alcanzar un grosor de aproximadamente 2 a 3 milímetros, similar al de las galletas María compradas.

Corte las galletas utilizando un cortador de galletas. Si su cortador tiene un botón para marcar el diseño, presiónelo antes de cortar. Luego, levante el cortador y presione el botón para expulsar la galleta. Si no tiene un cortador específico, puede usar el borde de un vaso para cortar círculos y luego pinchar la superficie con un tenedor para simular el diseño.

Precaliente el horno a 180°C. Coloque las galletas cortadas en una bandeja de horno cubierta con papel vegetal o un tapete de silicona.

Hornee las galletas en el horno precalentado durante 12 a 14 minutos, o hasta que estén doradas en los bordes.

Retire las galletas del horno y déjelas enfriar ligeramente en la bandeja antes de transferirlas a una rejilla para que se enfríen completamente. Una vez frías, estarán listas para disfrutar.


En un bol grande, combine el huevo, el azúcar, la leche y el extracto de vainilla (si lo usa). Bata bien la mezcla hasta que el azúcar se disuelva por completo.

Tamice la harina, los polvos de hornear y la sal directamente sobre la mezcla húmeda del bol. Esto ayuda a evitar grumos y a airear los ingredientes secos.

Agregue el aceite de oliva virgen extra a la mezcla de ingredientes secos y húmedos.

Amasar todos los ingredientes hasta obtener una masa homogénea y compacta que no se pegue a las manos. Puede hacerlo a mano o con una batidora de pie equipada con el gancho amasador.

Forme una bola con la masa, cúbrala con papel film y refrigérela durante 3 a 4 horas. Este paso es crucial para que la masa se asiente y sea más fácil de trabajar.

Una vez fría, retire la masa del refrigerador. Enharine ligeramente la encimera y un rodillo. Estire la masa hasta alcanzar un grosor de aproximadamente 2 a 3 milímetros, similar al de las galletas María compradas.

Corte las galletas utilizando un cortador de galletas. Si su cortador tiene un botón para marcar el diseño, presiónelo antes de cortar. Luego, levante el cortador y presione el botón para expulsar la galleta. Si no tiene un cortador específico, puede usar el borde de un vaso para cortar círculos y luego pinchar la superficie con un tenedor para simular el diseño.

Precaliente el horno a 180°C. Coloque las galletas cortadas en una bandeja de horno cubierta con papel vegetal o un tapete de silicona.

Hornee las galletas en el horno precalentado durante 12 a 14 minutos, o hasta que estén doradas en los bordes.

Retire las galletas del horno y déjelas enfriar ligeramente en la bandeja antes de transferirlas a una rejilla para que se enfríen completamente. Una vez frías, estarán listas para disfrutar.
