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Comienza con los garbanzos cocidos. Si usas garbanzos de frasco, escúrrelos bien y aplástalos ligeramente con un tenedor en un bol grande hasta obtener una pasta gruesa.

Pica finamente los anacardos crudos en una tabla de cortar hasta que queden en trozos pequeños, pero no hechos polvo.

Agrega los anacardos picados al bol con los garbanzos aplastados.

Pica finamente los tomates secos en la misma tabla de cortar. Asegúrate de que estén bien picados para que se integren fácilmente en la mezcla.

Incorpora los tomates secos picados a la mezcla de garbanzos y anacardos en el bol.

Condimenta la mezcla con pimentón dulce, sal y pimienta negra molida al gusto. Vierte una cucharada de aceite de oliva extra virgen sobre los ingredientes.

Mezcla todos los ingredientes a fondo. Primero, puedes usar un tenedor para combinar, y luego amasa con las manos hasta obtener una masa cohesiva y homogénea que se pueda moldear.

Toma porciones de la mezcla y, con las manos, forma medallones redondos y planos, de aproximadamente 1.5 a 2 centímetros de grosor. Colócalos en una superficie limpia.
Calienta un poco de aceite de oliva extra virgen en una sartén a fuego medio. Una vez caliente, coloca los medallones en la sartén sin amontonarlos.

Dora los medallones por ambos lados durante 3 a 5 minutos por cada lado, o hasta que estén bien dorados y crujientes por fuera. Sirve inmediatamente.


Comienza con los garbanzos cocidos. Si usas garbanzos de frasco, escúrrelos bien y aplástalos ligeramente con un tenedor en un bol grande hasta obtener una pasta gruesa.

Pica finamente los anacardos crudos en una tabla de cortar hasta que queden en trozos pequeños, pero no hechos polvo.

Agrega los anacardos picados al bol con los garbanzos aplastados.

Pica finamente los tomates secos en la misma tabla de cortar. Asegúrate de que estén bien picados para que se integren fácilmente en la mezcla.

Incorpora los tomates secos picados a la mezcla de garbanzos y anacardos en el bol.

Condimenta la mezcla con pimentón dulce, sal y pimienta negra molida al gusto. Vierte una cucharada de aceite de oliva extra virgen sobre los ingredientes.

Mezcla todos los ingredientes a fondo. Primero, puedes usar un tenedor para combinar, y luego amasa con las manos hasta obtener una masa cohesiva y homogénea que se pueda moldear.

Toma porciones de la mezcla y, con las manos, forma medallones redondos y planos, de aproximadamente 1.5 a 2 centímetros de grosor. Colócalos en una superficie limpia.
Calienta un poco de aceite de oliva extra virgen en una sartén a fuego medio. Una vez caliente, coloca los medallones en la sartén sin amontonarlos.

Dora los medallones por ambos lados durante 3 a 5 minutos por cada lado, o hasta que estén bien dorados y crujientes por fuera. Sirve inmediatamente.
