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Prepara las pechugas de pollo: Coloca cada pechuga de pollo entre dos hojas de papel film o dentro de una bolsa de plástico. Con un mazo de carne o un rodillo, golpea las pechugas hasta que tengan un grosor uniforme de aproximadamente 1/4 de pulgada. Sazona ambos lados de las pechugas aplanadas generosamente con sal y pimienta negra.

Prepara la estación de empanizado: En tres platos hondos separados, coloca la harina de trigo, los huevos batidos y el pan rallado, respectivamente. Pasa cada pechuga de pollo sazonada primero por la harina, asegurándote de que esté completamente cubierta, y luego sacude suavemente el exceso de harina.

Continúa el empanizado: Sumerge el pollo enharinado en el huevo batido, dejando que escurra el exceso. Finalmente, cubre el pollo completamente con pan rallado, presionando suavemente para asegurar que el pan se adhiera bien a la superficie. Reserva las milanesas empanizadas.

Fríe las milanesas: Calienta el aceite vegetal en una sartén grande a fuego medio-alto. Una vez que el aceite esté caliente (aproximadamente 350°F), coloca cuidadosamente las milanesas empanizadas en la sartén, asegurándote de no sobrecargarla. Fríe cada lado hasta que estén doradas y el pollo esté cocido por completo, aproximadamente 3-4 minutos por cada lado. Retira las milanesas fritas de la sartén y colócalas sobre una rejilla o un plato cubierto con papel de cocina para escurrir el exceso de aceite.

Prepara la crema de champiñones: En una sartén separada, derrite la mantequilla a fuego medio. Agrega la cebolla picada y sofríe hasta que esté suave y translúcida, aproximadamente 3-4 minutos. Añade el ajo picado y cocina por un minuto más hasta que esté fragante.

Cocina los champiñones y el vino: Incorpora los champiñones laminados a la sartén y cocínalos hasta que liberen su humedad y comiencen a dorarse, aproximadamente 5-7 minutos. Vierte el vino blanco para desglasar la sartén, raspando cualquier trozo dorado del fondo. Deja que el vino se reduzca ligeramente, aproximadamente 2-3 minutos.

Termina la salsa: Agrega la crema de leche. Sazona la salsa con sal y pimienta negra al gusto. Deja que la salsa hierva a fuego lento suavemente hasta que espese a la consistencia deseada, aproximadamente 5-7 minutos.

Emplata y sirve: Coloca las crujientes milanesas de pollo fritas en un plato de servir. Vierte generosamente la salsa de crema de champiñones caliente sobre cada milanesa. Decora con perejil fresco picado. Sirve inmediatamente, opcionalmente acompañado de arroz blanco.


Prepara las pechugas de pollo: Coloca cada pechuga de pollo entre dos hojas de papel film o dentro de una bolsa de plástico. Con un mazo de carne o un rodillo, golpea las pechugas hasta que tengan un grosor uniforme de aproximadamente 1/4 de pulgada. Sazona ambos lados de las pechugas aplanadas generosamente con sal y pimienta negra.

Prepara la estación de empanizado: En tres platos hondos separados, coloca la harina de trigo, los huevos batidos y el pan rallado, respectivamente. Pasa cada pechuga de pollo sazonada primero por la harina, asegurándote de que esté completamente cubierta, y luego sacude suavemente el exceso de harina.

Continúa el empanizado: Sumerge el pollo enharinado en el huevo batido, dejando que escurra el exceso. Finalmente, cubre el pollo completamente con pan rallado, presionando suavemente para asegurar que el pan se adhiera bien a la superficie. Reserva las milanesas empanizadas.

Fríe las milanesas: Calienta el aceite vegetal en una sartén grande a fuego medio-alto. Una vez que el aceite esté caliente (aproximadamente 350°F), coloca cuidadosamente las milanesas empanizadas en la sartén, asegurándote de no sobrecargarla. Fríe cada lado hasta que estén doradas y el pollo esté cocido por completo, aproximadamente 3-4 minutos por cada lado. Retira las milanesas fritas de la sartén y colócalas sobre una rejilla o un plato cubierto con papel de cocina para escurrir el exceso de aceite.

Prepara la crema de champiñones: En una sartén separada, derrite la mantequilla a fuego medio. Agrega la cebolla picada y sofríe hasta que esté suave y translúcida, aproximadamente 3-4 minutos. Añade el ajo picado y cocina por un minuto más hasta que esté fragante.

Cocina los champiñones y el vino: Incorpora los champiñones laminados a la sartén y cocínalos hasta que liberen su humedad y comiencen a dorarse, aproximadamente 5-7 minutos. Vierte el vino blanco para desglasar la sartén, raspando cualquier trozo dorado del fondo. Deja que el vino se reduzca ligeramente, aproximadamente 2-3 minutos.

Termina la salsa: Agrega la crema de leche. Sazona la salsa con sal y pimienta negra al gusto. Deja que la salsa hierva a fuego lento suavemente hasta que espese a la consistencia deseada, aproximadamente 5-7 minutos.

Emplata y sirve: Coloca las crujientes milanesas de pollo fritas en un plato de servir. Vierte generosamente la salsa de crema de champiñones caliente sobre cada milanesa. Decora con perejil fresco picado. Sirve inmediatamente, opcionalmente acompañado de arroz blanco.
