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Para el gel de lima: En un cazo pequeño, combine los 100 g de zumo de lima, la ralladura de 2 limas y los 40 g de azúcar.

Caliente la mezcla a fuego medio, removiendo constantemente hasta que el azúcar se disuelva por completo. No deje que hierva.

Agregue los 4 g de gelatina al líquido tibio y remueva hasta que se disuelva por completo.

Añada unas gotas de colorante verde, mezclando hasta obtener el color verde vibrante deseado.

Vierta la mezcla de gel verde en un recipiente o bandeja poco profunda.

Refrigere durante al menos 2 horas, o hasta que el gel esté completamente cuajado y firme. Una vez cuajado, corte el gel de lima en pequeños cubos. Reserve.

Para la panna cotta: En un cazo, combine los 120 g de leche de coco, los 200 g de nata 35% M.G., los 32 g de zumo de lima, la ralladura de 2 limas y 1 buena pizca de sal.

Caliente la mezcla a fuego medio hasta que empiece a hervir suavemente. No deje que hierva a borbotones.

Retire el cazo del fuego. Agregue los 120 g de chocolate blanco y remueva continuamente hasta que el chocolate se derrita por completo y la mezcla esté suave y uniforme.

Añada los 8 g de gelatina a la mezcla tibia de panna cotta y remueva hasta que se disuelva por completo.

Prepare moldes esféricos (preferiblemente de silicona que se cierren para formar una esfera).

Coloque una pequeña cantidad de los cubos de gel de lima previamente preparados en la mitad inferior de cada molde esférico.

Vierta con cuidado la mezcla tibia de panna cotta sobre los cubos de gel de lima, llenando cada molde.

Cierre los moldes esféricos y refrigere durante al menos 4 horas, o hasta que la panna cotta esté completamente cuajada y firme.

Para el glaseado rojo: En un cazo, combine los 180 g de puré de fresa o frambuesa, los 90 g de azúcar y los 45 g de agua.

Caliente la mezcla a fuego medio, removiendo hasta que el azúcar se disuelva. Lleve la mezcla a un hervor suave.

Agregue los 9 g de gelatina y remueva hasta que se disuelva por completo.

(Opcional) Añada colorante rojo, si lo desea, para conseguir un color rojo más intenso.

Cuele el glaseado a través de un colador de malla fina para eliminar cualquier semilla o grumo, asegurando una consistencia perfectamente suave.

Deje enfriar el glaseado hasta aproximadamente 30-35°C (tibio) antes de continuar con el montaje.

Montaje y acabado: Desmolde con cuidado las esferas de panna cotta cuajadas de sus moldes.

Coloque cada esfera de panna cotta sobre una rejilla colocada sobre una bandeja para recoger el exceso de glaseado.

Vierta el glaseado rojo tibio de manera uniforme sobre cada esfera de panna cotta, asegurando una cobertura completa y suave. El glaseado debe imitar la piel de un tomate.

Deje que escurra el exceso de glaseado.

Transfiera las panna cottas glaseadas a un plato de servir.

Para crear el 'tallo' del tomate, inserte una pequeña ramita verde o hierba (como romero o tomillo) en la parte superior de cada panna cotta.

Sirva frío.


Para el gel de lima: En un cazo pequeño, combine los 100 g de zumo de lima, la ralladura de 2 limas y los 40 g de azúcar.

Caliente la mezcla a fuego medio, removiendo constantemente hasta que el azúcar se disuelva por completo. No deje que hierva.

Agregue los 4 g de gelatina al líquido tibio y remueva hasta que se disuelva por completo.

Añada unas gotas de colorante verde, mezclando hasta obtener el color verde vibrante deseado.

Vierta la mezcla de gel verde en un recipiente o bandeja poco profunda.

Refrigere durante al menos 2 horas, o hasta que el gel esté completamente cuajado y firme. Una vez cuajado, corte el gel de lima en pequeños cubos. Reserve.

Para la panna cotta: En un cazo, combine los 120 g de leche de coco, los 200 g de nata 35% M.G., los 32 g de zumo de lima, la ralladura de 2 limas y 1 buena pizca de sal.

Caliente la mezcla a fuego medio hasta que empiece a hervir suavemente. No deje que hierva a borbotones.

Retire el cazo del fuego. Agregue los 120 g de chocolate blanco y remueva continuamente hasta que el chocolate se derrita por completo y la mezcla esté suave y uniforme.

Añada los 8 g de gelatina a la mezcla tibia de panna cotta y remueva hasta que se disuelva por completo.

Prepare moldes esféricos (preferiblemente de silicona que se cierren para formar una esfera).

Coloque una pequeña cantidad de los cubos de gel de lima previamente preparados en la mitad inferior de cada molde esférico.

Vierta con cuidado la mezcla tibia de panna cotta sobre los cubos de gel de lima, llenando cada molde.

Cierre los moldes esféricos y refrigere durante al menos 4 horas, o hasta que la panna cotta esté completamente cuajada y firme.

Para el glaseado rojo: En un cazo, combine los 180 g de puré de fresa o frambuesa, los 90 g de azúcar y los 45 g de agua.

Caliente la mezcla a fuego medio, removiendo hasta que el azúcar se disuelva. Lleve la mezcla a un hervor suave.

Agregue los 9 g de gelatina y remueva hasta que se disuelva por completo.

(Opcional) Añada colorante rojo, si lo desea, para conseguir un color rojo más intenso.

Cuele el glaseado a través de un colador de malla fina para eliminar cualquier semilla o grumo, asegurando una consistencia perfectamente suave.

Deje enfriar el glaseado hasta aproximadamente 30-35°C (tibio) antes de continuar con el montaje.

Montaje y acabado: Desmolde con cuidado las esferas de panna cotta cuajadas de sus moldes.

Coloque cada esfera de panna cotta sobre una rejilla colocada sobre una bandeja para recoger el exceso de glaseado.

Vierta el glaseado rojo tibio de manera uniforme sobre cada esfera de panna cotta, asegurando una cobertura completa y suave. El glaseado debe imitar la piel de un tomate.

Deje que escurra el exceso de glaseado.

Transfiera las panna cottas glaseadas a un plato de servir.

Para crear el 'tallo' del tomate, inserte una pequeña ramita verde o hierba (como romero o tomillo) en la parte superior de cada panna cotta.

Sirva frío.
