Loading...

Precalentar el horno. Pelar y cortar los 500 g de calabaza en cubos. Colocar los cubos de calabaza en una bandeja para hornear forrada con papel de horno. Rociar con aceite de oliva, espolvorear con sal y añadir ramitas de romero fresco. Hornear hasta que estén tiernas y doradas.

Una vez horneada, reservar la mitad de los cubos de calabaza. La otra mitad de los cubos de calabaza asada se tritura con una porción de los 500 ml de salsa bechamel usando una batidora de inmersión para crear una bechamel de calabaza suave.

Hidratar los 3 tipos de setas secas en agua caliente. Calentar un poco de aceite de oliva en una sartén. Añadir los 300 g de carne picada y cocinar hasta que esté dorada. Retirar la carne cocida de la sartén con una espumadera, dejando los jugos en la sartén.

Añadir una nuez de mantequilla a la misma sartén. Incorporar los 4 tipos de setas frescas (en rodajas o enteras, según el tipo y la preferencia) y las setas secas rehidratadas a la sartén. Saltear. Sazonar con sal y pimienta. Verter los 100 ml del agua de remojo de las setas y continuar cocinando.

Retirar aproximadamente la mitad de la mezcla de setas de la sartén y triturarla hasta que quede suave. Devolver las setas trituradas a la sartén con el resto de las setas. Añadir la carne picada cocida de nuevo a la sartén. Mezclar todo y cocinar hasta que el ragú tenga una textura cremosa.

En una fuente para horno, extender una capa de la bechamel de calabaza en el fondo. Colocar una capa de láminas de pasta para lasaña encima de la bechamel. Extender otra capa de bechamel de calabaza sobre la pasta.

Añadir una capa del ragú blanco de setas y carne. Esparcir algunos de los cubos de calabaza asada reservados. Colocar pequeños trozos de queso gorgonzola de manera uniforme sobre la capa. Espolvorear con avellanas tostadas (se pueden tostar en una sartén y luego picar). Espolvorear con queso parmesano rallado.

Repetir estas capas hasta llenar la fuente para horno, terminando con una última capa de pasta. Verter una cantidad generosa de la bechamel de calabaza sobre la última capa de pasta. Espolvorear generosamente con queso parmesano rallado.

Hornear la lasaña a 190 grados Celsius durante unos 25 minutos, cubierta con papel de aluminio. Luego, retirar el papel de aluminio y hornear durante otros 15 minutos. Finalmente, aumentar la temperatura del horno a 220 grados Celsius y hornear durante 3 minutos para gratinar (dorar la parte superior).

Antes de cortar y servir, dejar reposar la lasaña durante unos 15 minutos.


Precalentar el horno. Pelar y cortar los 500 g de calabaza en cubos. Colocar los cubos de calabaza en una bandeja para hornear forrada con papel de horno. Rociar con aceite de oliva, espolvorear con sal y añadir ramitas de romero fresco. Hornear hasta que estén tiernas y doradas.

Una vez horneada, reservar la mitad de los cubos de calabaza. La otra mitad de los cubos de calabaza asada se tritura con una porción de los 500 ml de salsa bechamel usando una batidora de inmersión para crear una bechamel de calabaza suave.

Hidratar los 3 tipos de setas secas en agua caliente. Calentar un poco de aceite de oliva en una sartén. Añadir los 300 g de carne picada y cocinar hasta que esté dorada. Retirar la carne cocida de la sartén con una espumadera, dejando los jugos en la sartén.

Añadir una nuez de mantequilla a la misma sartén. Incorporar los 4 tipos de setas frescas (en rodajas o enteras, según el tipo y la preferencia) y las setas secas rehidratadas a la sartén. Saltear. Sazonar con sal y pimienta. Verter los 100 ml del agua de remojo de las setas y continuar cocinando.

Retirar aproximadamente la mitad de la mezcla de setas de la sartén y triturarla hasta que quede suave. Devolver las setas trituradas a la sartén con el resto de las setas. Añadir la carne picada cocida de nuevo a la sartén. Mezclar todo y cocinar hasta que el ragú tenga una textura cremosa.

En una fuente para horno, extender una capa de la bechamel de calabaza en el fondo. Colocar una capa de láminas de pasta para lasaña encima de la bechamel. Extender otra capa de bechamel de calabaza sobre la pasta.

Añadir una capa del ragú blanco de setas y carne. Esparcir algunos de los cubos de calabaza asada reservados. Colocar pequeños trozos de queso gorgonzola de manera uniforme sobre la capa. Espolvorear con avellanas tostadas (se pueden tostar en una sartén y luego picar). Espolvorear con queso parmesano rallado.

Repetir estas capas hasta llenar la fuente para horno, terminando con una última capa de pasta. Verter una cantidad generosa de la bechamel de calabaza sobre la última capa de pasta. Espolvorear generosamente con queso parmesano rallado.

Hornear la lasaña a 190 grados Celsius durante unos 25 minutos, cubierta con papel de aluminio. Luego, retirar el papel de aluminio y hornear durante otros 15 minutos. Finalmente, aumentar la temperatura del horno a 220 grados Celsius y hornear durante 3 minutos para gratinar (dorar la parte superior).

Antes de cortar y servir, dejar reposar la lasaña durante unos 15 minutos.
