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En una olla mediana, agrega 2 cups de azúcar granulada.

Añade 1 cup de agua a la olla con el azúcar.

Incorpora unas pocas gotas de jugo de limón a la mezcla. Esto es crucial para evitar que el azúcar se cristalice.

Coloca la olla en la estufa a fuego medio-alto. No revuelvas la mezcla en esta etapa; déjala hervir sin molestar.

Permite que la mezcla hierva y se caramelice. Observa cómo cambia de color de transparente a un dorado claro, y luego a un ámbar intenso. Deja que alcance el color deseado, ya sea un tono dorado más claro o más oscuro.

Una vez que el caramelo haya alcanzado el color deseado, añade cuidadosamente la segunda cup de agua. Esta agua debe estar caliente. Agrégala lentamente y con mucha precaución, ya que la mezcla reaccionará salpicando y creando vapor, lo que puede causar quemaduras.

Revuelve el caramelo con una cuchara de madera mientras incorporas gradualmente el agua caliente hasta que toda el agua esté integrada y el caramelo se vuelva suave y homogéneo.

Retira la olla del fuego. Deja que el caramelo se enfríe un poco en la olla.

Transfiere el caramelo enfriado a un tazón o recipiente adecuado.

Coloca el recipiente en el refrigerador durante aproximadamente 1 hora o 30 minutos para que se enfríe y tome consistencia.

El caramelo está listo para usar después de que se haya enfriado y cuajado en el refrigerador.


En una olla mediana, agrega 2 cups de azúcar granulada.

Añade 1 cup de agua a la olla con el azúcar.

Incorpora unas pocas gotas de jugo de limón a la mezcla. Esto es crucial para evitar que el azúcar se cristalice.

Coloca la olla en la estufa a fuego medio-alto. No revuelvas la mezcla en esta etapa; déjala hervir sin molestar.

Permite que la mezcla hierva y se caramelice. Observa cómo cambia de color de transparente a un dorado claro, y luego a un ámbar intenso. Deja que alcance el color deseado, ya sea un tono dorado más claro o más oscuro.

Una vez que el caramelo haya alcanzado el color deseado, añade cuidadosamente la segunda cup de agua. Esta agua debe estar caliente. Agrégala lentamente y con mucha precaución, ya que la mezcla reaccionará salpicando y creando vapor, lo que puede causar quemaduras.

Revuelve el caramelo con una cuchara de madera mientras incorporas gradualmente el agua caliente hasta que toda el agua esté integrada y el caramelo se vuelva suave y homogéneo.

Retira la olla del fuego. Deja que el caramelo se enfríe un poco en la olla.

Transfiere el caramelo enfriado a un tazón o recipiente adecuado.

Coloca el recipiente en el refrigerador durante aproximadamente 1 hora o 30 minutos para que se enfríe y tome consistencia.

El caramelo está listo para usar después de que se haya enfriado y cuajado en el refrigerador.
