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Precalentar el horno a 200°C. Forrar una bandeja de horno grande con papel de hornear.

Hervir la pasta en agua con sal durante 8-10 minutos, o hasta que esté al dente. Es crucial no sobrecocinarla.

Escurrir la pasta muy, muy bien. Este paso es fundamental para que quede crujiente. Asegurarse de que no quede nada de agua.

En un bol grande, mezclar la pasta escurrida con la sal, el pimentón ahumado y 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra (AOVE). Asegurarse de que toda la pasta esté bien cubierta.

Extender la pasta sazonada en una sola capa sobre la bandeja de horno preparada, asegurándose de que no se amontone para que se dore uniformemente.

Hornear durante 25-30 minutos, o hasta que la pasta esté dorada y crujiente. Remover a mitad de cocción para asegurar un tostado uniforme.

Durante los últimos 3 minutos de cocción, retirar la bandeja del horno y espolvorear el queso parmesano rallado sobre la pasta. Volver a hornear hasta que el queso se derrita y forme una capa dorada irresistible.

Mientras la pasta se hornea, preparar la ensalada. En un bol grande, combinar la lechuga picada, los tomates cherry cortados y la cebolla morada picada. Reservar.

Preparar la salsa adictiva. En un bol pequeño, mezclar el yogur griego, la mostaza de Dijon, el zumo de limón, la sal, la pimienta negra y el eneldo picado. Batir bien hasta obtener una salsa homogénea. Añadir 1 cucharada de AOVE y mezclar de nuevo.

Una vez que la pasta crujiente esté lista, añadirla al bol con la ensalada. Verter la salsa adictiva por encima. Si se desea, añadir pollo desmechado, atún o garbanzos especiados.

Mezclar todos los ingredientes suavemente hasta que estén bien combinados y la ensalada esté uniformemente cubierta con la salsa. Servir inmediatamente y disfrutar de esta explosión de sabores y texturas.


Precalentar el horno a 200°C. Forrar una bandeja de horno grande con papel de hornear.

Hervir la pasta en agua con sal durante 8-10 minutos, o hasta que esté al dente. Es crucial no sobrecocinarla.

Escurrir la pasta muy, muy bien. Este paso es fundamental para que quede crujiente. Asegurarse de que no quede nada de agua.

En un bol grande, mezclar la pasta escurrida con la sal, el pimentón ahumado y 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra (AOVE). Asegurarse de que toda la pasta esté bien cubierta.

Extender la pasta sazonada en una sola capa sobre la bandeja de horno preparada, asegurándose de que no se amontone para que se dore uniformemente.

Hornear durante 25-30 minutos, o hasta que la pasta esté dorada y crujiente. Remover a mitad de cocción para asegurar un tostado uniforme.

Durante los últimos 3 minutos de cocción, retirar la bandeja del horno y espolvorear el queso parmesano rallado sobre la pasta. Volver a hornear hasta que el queso se derrita y forme una capa dorada irresistible.

Mientras la pasta se hornea, preparar la ensalada. En un bol grande, combinar la lechuga picada, los tomates cherry cortados y la cebolla morada picada. Reservar.

Preparar la salsa adictiva. En un bol pequeño, mezclar el yogur griego, la mostaza de Dijon, el zumo de limón, la sal, la pimienta negra y el eneldo picado. Batir bien hasta obtener una salsa homogénea. Añadir 1 cucharada de AOVE y mezclar de nuevo.

Una vez que la pasta crujiente esté lista, añadirla al bol con la ensalada. Verter la salsa adictiva por encima. Si se desea, añadir pollo desmechado, atún o garbanzos especiados.

Mezclar todos los ingredientes suavemente hasta que estén bien combinados y la ensalada esté uniformemente cubierta con la salsa. Servir inmediatamente y disfrutar de esta explosión de sabores y texturas.
