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Para el poolish, mezcle los 300 g de harina de fuerza, los 300 g de agua fría y 1 g de levadura en un recipiente. Cubra y deje reposar en el frigorífico durante 24 horas.

Para la masa final, combine todo el poolish preparado con los 700 g de harina de fuerza, los 350 g de agua fría, los 25 g de sal y 1 g de levadura. Amase la mezcla hasta formar una masa homogénea.

Cubra la masa final y déjela reposar en el frigorífico durante 24 horas.

Pasadas las 24 horas de reposo de la masa final, sáquela del frigorífico. Con las manos ligeramente aceitadas, estire la masa sobre una superficie limpia para formar una forma rectangular grande y plana.

Rellene generosamente el centro de la masa estirada con queso rallado.

Doble un lado de la masa sobre el queso. Luego, doble el otro lado de la masa sobre el primer pliegue, creando un paquete rectangular con el queso encerrado.

Rocíe aceite sobre una bandeja para hornear. Coloque la masa doblada sobre la bandeja aceitada con los pliegues hacia abajo.

Cubra la bandeja con papel film y deje que la masa fermente a temperatura ambiente hasta que duplique su tamaño (aproximadamente 2 horas).

Una vez que la masa haya fermentado y duplicado su tamaño, retire el papel film. Con las manos aceitadas, estire suavemente la masa en la bandeja, presionando para crear hendiduras o el patrón deseado.

Rocíe aceite de oliva sobre la superficie de la masa estirada y espolvoree semillas de sésamo y chía.

Precaliente el horno a 220°C.

Hornee el pan en el horno precalentado a 220°C durante 20 a 25 minutos, utilizando calor arriba y abajo sin ventilación, hasta que esté dorado y cocido.

Una vez horneado, retire del horno y sirva inmediatamente.


Para el poolish, mezcle los 300 g de harina de fuerza, los 300 g de agua fría y 1 g de levadura en un recipiente. Cubra y deje reposar en el frigorífico durante 24 horas.

Para la masa final, combine todo el poolish preparado con los 700 g de harina de fuerza, los 350 g de agua fría, los 25 g de sal y 1 g de levadura. Amase la mezcla hasta formar una masa homogénea.

Cubra la masa final y déjela reposar en el frigorífico durante 24 horas.

Pasadas las 24 horas de reposo de la masa final, sáquela del frigorífico. Con las manos ligeramente aceitadas, estire la masa sobre una superficie limpia para formar una forma rectangular grande y plana.

Rellene generosamente el centro de la masa estirada con queso rallado.

Doble un lado de la masa sobre el queso. Luego, doble el otro lado de la masa sobre el primer pliegue, creando un paquete rectangular con el queso encerrado.

Rocíe aceite sobre una bandeja para hornear. Coloque la masa doblada sobre la bandeja aceitada con los pliegues hacia abajo.

Cubra la bandeja con papel film y deje que la masa fermente a temperatura ambiente hasta que duplique su tamaño (aproximadamente 2 horas).

Una vez que la masa haya fermentado y duplicado su tamaño, retire el papel film. Con las manos aceitadas, estire suavemente la masa en la bandeja, presionando para crear hendiduras o el patrón deseado.

Rocíe aceite de oliva sobre la superficie de la masa estirada y espolvoree semillas de sésamo y chía.

Precaliente el horno a 220°C.

Hornee el pan en el horno precalentado a 220°C durante 20 a 25 minutos, utilizando calor arriba y abajo sin ventilación, hasta que esté dorado y cocido.

Una vez horneado, retire del horno y sirva inmediatamente.
