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En un bol grande, combina la harina de trigo, la sal y el azúcar. Agrega la mantequilla a temperatura ambiente y el agua tibia. Mezcla todos los ingredientes hasta que se integren y formen una masa pegajosa.

Transfiere la masa a una superficie de trabajo limpia y amásala durante aproximadamente 5 minutos hasta obtener una bola de masa suave y uniforme. Si la masa está muy pegajosa, puedes añadir un poco más de harina, una cucharadita a la vez.

Cubre la bola de masa con un paño húmedo o film transparente y déjala reposar a temperatura ambiente durante 20 minutos. Esto ayudará a que la masa se relaje y sea más fácil de trabajar.

Mientras la masa reposa, prepara el relleno. Calienta una cucharada de aceite de oliva en una sartén a fuego medio. Agrega la cebolla finamente picada y sofríe hasta que esté transparente y ligeramente dorada, aproximadamente 5-7 minutos.

Añade la carne picada a la sartén con la cebolla. Rompe la carne con una cuchara de madera y cocina hasta que se dore por completo. Escurre el exceso de grasa si es necesario.

Incorpora la mantequilla (30g) al relleno. Sazona la carne con orégano, paprika, ajo en polvo, sazonador de carne y sal al gusto. Cocina por 2-3 minutos más para que los sabores se mezclen bien. Retira del fuego y deja enfriar ligeramente.

Regresa a la masa reposada. Presiona la bola de masa para desgasificarla. Con una rasqueta o cuchillo, divide la masa en 8-10 porciones iguales, dependiendo del tamaño deseado para los triángulos.

Forma cada porción de masa en una pequeña bola lisa. Engrasa un molde para hornear o una bandeja con un poco de la mantequilla derretida extra. Coloca las bolas de masa en el molde engrasado.

Rocía o cubre las bolas de masa con el resto de la mantequilla derretida extra, asegurándote de que estén bien cubiertas. Deja reposar las bolas de masa cubiertas durante 20 minutos adicionales. Esto las hará aún más elásticas.

Toma una bola de masa. Vierte un poco de mantequilla derretida extra sobre una superficie de trabajo limpia y coloca la bola de masa encima. Con las manos, estira y aplana la masa muy finamente hasta formar una lámina rectangular grande y translúcida. La masa debe ser tan fina que casi puedas ver a través de ella.

Corta la lámina de masa fina por la mitad a lo largo. En una de las mitades de la masa, coloca una cantidad generosa del relleno de carne preparado y un poco de queso mozzarella rallado en un extremo.

Dobla la masa sobre el relleno para formar una forma triangular, asegurándote de sellar bien los bordes para encerrar el relleno. Repite este proceso con las bolas de masa restantes y el relleno.

Calienta una sartén antiadherente a fuego medio-alto hasta que esté muy caliente. Coloca los triángulos de masa crudos directamente en la sartén caliente.

Cocina los triángulos, volteándolos frecuentemente, durante 3-5 minutos por cada lado, o hasta que estén dorados y crujientes por ambos lados. Ajusta el fuego si es necesario para evitar que se quemen.

Sirve los Triángulos Turcos calientes. Se pueden disfrutar solos o acompañados de una salsa de yogur o su salsa favorita.


En un bol grande, combina la harina de trigo, la sal y el azúcar. Agrega la mantequilla a temperatura ambiente y el agua tibia. Mezcla todos los ingredientes hasta que se integren y formen una masa pegajosa.

Transfiere la masa a una superficie de trabajo limpia y amásala durante aproximadamente 5 minutos hasta obtener una bola de masa suave y uniforme. Si la masa está muy pegajosa, puedes añadir un poco más de harina, una cucharadita a la vez.

Cubre la bola de masa con un paño húmedo o film transparente y déjala reposar a temperatura ambiente durante 20 minutos. Esto ayudará a que la masa se relaje y sea más fácil de trabajar.

Mientras la masa reposa, prepara el relleno. Calienta una cucharada de aceite de oliva en una sartén a fuego medio. Agrega la cebolla finamente picada y sofríe hasta que esté transparente y ligeramente dorada, aproximadamente 5-7 minutos.

Añade la carne picada a la sartén con la cebolla. Rompe la carne con una cuchara de madera y cocina hasta que se dore por completo. Escurre el exceso de grasa si es necesario.

Incorpora la mantequilla (30g) al relleno. Sazona la carne con orégano, paprika, ajo en polvo, sazonador de carne y sal al gusto. Cocina por 2-3 minutos más para que los sabores se mezclen bien. Retira del fuego y deja enfriar ligeramente.

Regresa a la masa reposada. Presiona la bola de masa para desgasificarla. Con una rasqueta o cuchillo, divide la masa en 8-10 porciones iguales, dependiendo del tamaño deseado para los triángulos.

Forma cada porción de masa en una pequeña bola lisa. Engrasa un molde para hornear o una bandeja con un poco de la mantequilla derretida extra. Coloca las bolas de masa en el molde engrasado.

Rocía o cubre las bolas de masa con el resto de la mantequilla derretida extra, asegurándote de que estén bien cubiertas. Deja reposar las bolas de masa cubiertas durante 20 minutos adicionales. Esto las hará aún más elásticas.

Toma una bola de masa. Vierte un poco de mantequilla derretida extra sobre una superficie de trabajo limpia y coloca la bola de masa encima. Con las manos, estira y aplana la masa muy finamente hasta formar una lámina rectangular grande y translúcida. La masa debe ser tan fina que casi puedas ver a través de ella.

Corta la lámina de masa fina por la mitad a lo largo. En una de las mitades de la masa, coloca una cantidad generosa del relleno de carne preparado y un poco de queso mozzarella rallado en un extremo.

Dobla la masa sobre el relleno para formar una forma triangular, asegurándote de sellar bien los bordes para encerrar el relleno. Repite este proceso con las bolas de masa restantes y el relleno.

Calienta una sartén antiadherente a fuego medio-alto hasta que esté muy caliente. Coloca los triángulos de masa crudos directamente en la sartén caliente.

Cocina los triángulos, volteándolos frecuentemente, durante 3-5 minutos por cada lado, o hasta que estén dorados y crujientes por ambos lados. Ajusta el fuego si es necesario para evitar que se quemen.

Sirve los Triángulos Turcos calientes. Se pueden disfrutar solos o acompañados de una salsa de yogur o su salsa favorita.
