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En un tazón grande, coloca las piezas de pollo y vierte el buttermilk. Asegúrate de que todas las piezas estén bien cubiertas. Cubre el tazón y refrigera por al menos 2 horas, o preferiblemente toda la noche, para marinar el pollo.

En un plato hondo o una bolsa grande con cierre hermético, mezcla la harina de trigo, la paprika, la sal, el ajo en polvo y la pimienta negra. Mezcla bien para combinar todos los ingredientes secos.

Saca el pollo del buttermilk, dejando que el exceso escurra ligeramente. Pasa cada pieza de pollo por la mezcla de harina, asegurándote de que esté completamente cubierta. Presiona la harina sobre el pollo para que se adhiera bien. Coloca las piezas de pollo empanizadas en una bandeja o rejilla.

En una olla grande y profunda o una freidora, calienta el aceite vegetal a 175°C (350°F). Si no tienes un termómetro de cocina, puedes probar el aceite dejando caer un poco de harina; si chisporrotea inmediatamente, está listo.

Con cuidado, coloca las piezas de pollo en el aceite caliente, sin sobrecargar la olla. Fríe el pollo en tandas para mantener la temperatura del aceite. Fríe cada lado durante unos 6-8 minutos, o hasta que el pollo esté dorado y cocido por completo (la temperatura interna debe alcanzar los 74°C o 165°F).

Retira el pollo frito del aceite y colócalo sobre una rejilla con papel absorbente debajo para escurrir el exceso de grasa. Deja reposar unos minutos antes de servir.

Sirve el pollo frito clásico caliente y disfruta.


En un tazón grande, coloca las piezas de pollo y vierte el buttermilk. Asegúrate de que todas las piezas estén bien cubiertas. Cubre el tazón y refrigera por al menos 2 horas, o preferiblemente toda la noche, para marinar el pollo.

En un plato hondo o una bolsa grande con cierre hermético, mezcla la harina de trigo, la paprika, la sal, el ajo en polvo y la pimienta negra. Mezcla bien para combinar todos los ingredientes secos.

Saca el pollo del buttermilk, dejando que el exceso escurra ligeramente. Pasa cada pieza de pollo por la mezcla de harina, asegurándote de que esté completamente cubierta. Presiona la harina sobre el pollo para que se adhiera bien. Coloca las piezas de pollo empanizadas en una bandeja o rejilla.

En una olla grande y profunda o una freidora, calienta el aceite vegetal a 175°C (350°F). Si no tienes un termómetro de cocina, puedes probar el aceite dejando caer un poco de harina; si chisporrotea inmediatamente, está listo.

Con cuidado, coloca las piezas de pollo en el aceite caliente, sin sobrecargar la olla. Fríe el pollo en tandas para mantener la temperatura del aceite. Fríe cada lado durante unos 6-8 minutos, o hasta que el pollo esté dorado y cocido por completo (la temperatura interna debe alcanzar los 74°C o 165°F).

Retira el pollo frito del aceite y colócalo sobre una rejilla con papel absorbente debajo para escurrir el exceso de grasa. Deja reposar unos minutos antes de servir.

Sirve el pollo frito clásico caliente y disfruta.
