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Comienza preparando el sofrito. Corta la panceta en cubos pequeños. En una olla grande o cacerola de fondo grueso, añade el aceite de oliva virgen extra y la panceta. Sofríe la panceta a fuego medio hasta que esté dorada y haya soltado su grasa.

Mientras la panceta se cocina, pica finamente la cebolla, el apio y la zanahoria. Una vez que la panceta esté lista, añade las verduras picadas a la olla junto con una cucharada de concentrado de tomate. Sazona con un poco de sal. Cocina a fuego bajo, sin prisa, removiendo ocasionalmente, hasta que las verduras estén muy tiernas y translúcidas, lo que puede llevar unos 10-15 minutos. Esta es la base de todo el sabor del ragù.

Añade la carne picada de ternera y cerdo a la olla. Sube ligeramente el fuego y dora bien la carne. Es importante no removerla demasiado al principio para permitir que se selle y desarrolle una costra dorada, lo que aportará más sabor. Rompe los trozos grandes de carne con una cuchara de madera.

Una vez que la carne esté bien dorada, vierte el vino tinto. Sube el fuego al máximo y deja que el alcohol se evapore por completo, raspando el fondo de la olla para desglasar los jugos caramelizados. Esto tomará unos 5-7 minutos.

Incorpora la passata de tomate y el caldo vegetal (o agua). Salpimienta al gusto. Lleva a ebullición suave, luego reduce el fuego al mínimo, tapa la olla dejando una pequeña rendija y cocina a fuego muy lento. Este es el momento de la cocción larga.

Cocina el ragù durante al menos 2 horas, o idealmente 3 horas, removiendo ocasionalmente para evitar que se pegue. A mitad de la cocción (aproximadamente 1 hora y media después de añadir la passata), incorpora la leche entera. La leche ayudará a suavizar la acidez del tomate y a darle una textura más cremosa y un sabor más profundo al ragù.

El ragù estará listo cuando esté espeso, oscuro y con un sabor profundo y complejo. La carne debe estar muy tierna y la salsa bien reducida. Prueba y ajusta la sal si es necesario.

Para montar los Sloppy Giovanni, corta los panes brioche por la mitad. Unta las caras internas con una cantidad generosa de mantequilla. Tuesta los panes en una sartén caliente o en una tostadora hasta que estén dorados y crujientes.

Unta una capa generosa de pesto de pistacho en la base de cada pan brioche tostado.

Cubre el pesto con una cantidad abundante de ragù caliente. No tengas miedo de ser generoso.

Finaliza espolvoreando generosamente con Parmigiano Reggiano rallado. Coloca la parte superior del pan brioche y sirve inmediatamente. ¡A disfrutar de este bocado que te hará mancharte y sonreír!


Comienza preparando el sofrito. Corta la panceta en cubos pequeños. En una olla grande o cacerola de fondo grueso, añade el aceite de oliva virgen extra y la panceta. Sofríe la panceta a fuego medio hasta que esté dorada y haya soltado su grasa.

Mientras la panceta se cocina, pica finamente la cebolla, el apio y la zanahoria. Una vez que la panceta esté lista, añade las verduras picadas a la olla junto con una cucharada de concentrado de tomate. Sazona con un poco de sal. Cocina a fuego bajo, sin prisa, removiendo ocasionalmente, hasta que las verduras estén muy tiernas y translúcidas, lo que puede llevar unos 10-15 minutos. Esta es la base de todo el sabor del ragù.

Añade la carne picada de ternera y cerdo a la olla. Sube ligeramente el fuego y dora bien la carne. Es importante no removerla demasiado al principio para permitir que se selle y desarrolle una costra dorada, lo que aportará más sabor. Rompe los trozos grandes de carne con una cuchara de madera.

Una vez que la carne esté bien dorada, vierte el vino tinto. Sube el fuego al máximo y deja que el alcohol se evapore por completo, raspando el fondo de la olla para desglasar los jugos caramelizados. Esto tomará unos 5-7 minutos.

Incorpora la passata de tomate y el caldo vegetal (o agua). Salpimienta al gusto. Lleva a ebullición suave, luego reduce el fuego al mínimo, tapa la olla dejando una pequeña rendija y cocina a fuego muy lento. Este es el momento de la cocción larga.

Cocina el ragù durante al menos 2 horas, o idealmente 3 horas, removiendo ocasionalmente para evitar que se pegue. A mitad de la cocción (aproximadamente 1 hora y media después de añadir la passata), incorpora la leche entera. La leche ayudará a suavizar la acidez del tomate y a darle una textura más cremosa y un sabor más profundo al ragù.

El ragù estará listo cuando esté espeso, oscuro y con un sabor profundo y complejo. La carne debe estar muy tierna y la salsa bien reducida. Prueba y ajusta la sal si es necesario.

Para montar los Sloppy Giovanni, corta los panes brioche por la mitad. Unta las caras internas con una cantidad generosa de mantequilla. Tuesta los panes en una sartén caliente o en una tostadora hasta que estén dorados y crujientes.

Unta una capa generosa de pesto de pistacho en la base de cada pan brioche tostado.

Cubre el pesto con una cantidad abundante de ragù caliente. No tengas miedo de ser generoso.

Finaliza espolvoreando generosamente con Parmigiano Reggiano rallado. Coloca la parte superior del pan brioche y sirve inmediatamente. ¡A disfrutar de este bocado que te hará mancharte y sonreír!
