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En un tazón grande, disuelve la levadura seca activa en la leche tibia. Deja reposar por 5 minutos hasta que esté espumosa.

En el mismo tazón con la mezcla de levadura, agrega el kilo de harina, los 2 huevos, los 100 g de azúcar granulada y la mantequilla derretida. Mezcla todos los ingredientes hasta que se integren.
Transfiere la masa a una superficie ligeramente enharinada y amasa a mano durante 20 minutos. La masa debe quedar suave y elástica. Si es necesario, puedes amasar en el tazón al principio y luego en la superficie.

Forma la masa en una bola, colócala en un tazón limpio ligeramente engrasado, cúbrelo con un paño húmedo o envoltura de plástico y déjala reposar en un lugar cálido hasta que duplique su volumen. Esto puede tomar entre 60 y 90 minutos, dependiendo de la temperatura ambiente.

Una vez que la masa haya duplicado su volumen, desgasifícala suavemente y extiéndela sobre una superficie ligeramente enharinada hasta que tenga un grosor de aproximadamente 1 cm. Usa un cortador de donas para cortar las formas, haciendo un agujero en el centro de cada una.

Calienta el aceite vegetal en una olla grande o sartén profunda a fuego medio-alto. La temperatura ideal para freír donas es de aproximadamente 170-180°C. Si no tienes un termómetro, puedes probar con un pequeño trozo de masa; debe burbujear y dorarse rápidamente.

Con cuidado, coloca las donas en el aceite caliente, sin sobrecargar la olla. Fríe cada dona durante aproximadamente 1 minuto por cada lado, o hasta que estén doradas y cocidas por dentro. Voltéalas una vez para asegurar una cocción uniforme.

Retira las donas fritas del aceite con una espumadera y colócalas sobre papel absorbente para eliminar el exceso de grasa.

Sirve las donas calientes. Opcionalmente, puedes pasarlas por azúcar granulada, cubrirlas con glaseado de chocolate o dejarlas simples.


En un tazón grande, disuelve la levadura seca activa en la leche tibia. Deja reposar por 5 minutos hasta que esté espumosa.

En el mismo tazón con la mezcla de levadura, agrega el kilo de harina, los 2 huevos, los 100 g de azúcar granulada y la mantequilla derretida. Mezcla todos los ingredientes hasta que se integren.
Transfiere la masa a una superficie ligeramente enharinada y amasa a mano durante 20 minutos. La masa debe quedar suave y elástica. Si es necesario, puedes amasar en el tazón al principio y luego en la superficie.

Forma la masa en una bola, colócala en un tazón limpio ligeramente engrasado, cúbrelo con un paño húmedo o envoltura de plástico y déjala reposar en un lugar cálido hasta que duplique su volumen. Esto puede tomar entre 60 y 90 minutos, dependiendo de la temperatura ambiente.

Una vez que la masa haya duplicado su volumen, desgasifícala suavemente y extiéndela sobre una superficie ligeramente enharinada hasta que tenga un grosor de aproximadamente 1 cm. Usa un cortador de donas para cortar las formas, haciendo un agujero en el centro de cada una.

Calienta el aceite vegetal en una olla grande o sartén profunda a fuego medio-alto. La temperatura ideal para freír donas es de aproximadamente 170-180°C. Si no tienes un termómetro, puedes probar con un pequeño trozo de masa; debe burbujear y dorarse rápidamente.

Con cuidado, coloca las donas en el aceite caliente, sin sobrecargar la olla. Fríe cada dona durante aproximadamente 1 minuto por cada lado, o hasta que estén doradas y cocidas por dentro. Voltéalas una vez para asegurar una cocción uniforme.

Retira las donas fritas del aceite con una espumadera y colócalas sobre papel absorbente para eliminar el exceso de grasa.

Sirve las donas calientes. Opcionalmente, puedes pasarlas por azúcar granulada, cubrirlas con glaseado de chocolate o dejarlas simples.
