Loading...

Coloca las alitas de pollo crudas en una sartén grande y profunda. Asegúrate de que las alitas estén distribuidas en una sola capa si es posible para una cocción uniforme.

Exprime naranjas frescas directamente sobre las alitas hasta cubrirlas parcialmente. Luego, añade zumo de naranja adicional de una jarra medidora hasta que las alitas estén completamente cubiertas. Necesitarás aproximadamente 500 ml de zumo.

Añade la miel y la sal a la sartén con las alitas y el zumo de naranja. Remueve ligeramente para que se disuelvan.

Cocina las alitas a fuego medio-alto durante unos 10-15 minutos, dándoles la vuelta ocasionalmente con unas pinzas, hasta que empiecen a dorarse y cocinarse en el zumo de naranja. El líquido comenzará a reducirse.

Una vez que las alitas hayan cocinado por unos minutos y el líquido haya reducido un poco, añade la salsa de soja a la sartén.

Incorpora el tomate concentrado, el ajo en polvo, la cebolla en polvo y el pimentón de la Vera. Mezcla bien todos los ingredientes con una espátula para asegurar que las alitas queden bien cubiertas con la salsa que se está formando.

Deja que la mezcla hierva a fuego medio-bajo, permitiendo que la salsa se reduzca significativamente y espese hasta formar un glaseado que cubra las alitas. Esto tomará aproximadamente 8-10 minutos, removiendo ocasionalmente para evitar que se pegue.

Una vez que la salsa se haya reducido y las alitas estén bellamente glaseadas, retíralas de la sartén y colócalas en un plato para servir.

Si lo deseas, decora las alitas terminadas con cebollino picado o hierbas verdes similares antes de servir.

Sirve inmediatamente y disfruta de estas alitas saludables, sin aceite y llenas de sabor.


Coloca las alitas de pollo crudas en una sartén grande y profunda. Asegúrate de que las alitas estén distribuidas en una sola capa si es posible para una cocción uniforme.

Exprime naranjas frescas directamente sobre las alitas hasta cubrirlas parcialmente. Luego, añade zumo de naranja adicional de una jarra medidora hasta que las alitas estén completamente cubiertas. Necesitarás aproximadamente 500 ml de zumo.

Añade la miel y la sal a la sartén con las alitas y el zumo de naranja. Remueve ligeramente para que se disuelvan.

Cocina las alitas a fuego medio-alto durante unos 10-15 minutos, dándoles la vuelta ocasionalmente con unas pinzas, hasta que empiecen a dorarse y cocinarse en el zumo de naranja. El líquido comenzará a reducirse.

Una vez que las alitas hayan cocinado por unos minutos y el líquido haya reducido un poco, añade la salsa de soja a la sartén.

Incorpora el tomate concentrado, el ajo en polvo, la cebolla en polvo y el pimentón de la Vera. Mezcla bien todos los ingredientes con una espátula para asegurar que las alitas queden bien cubiertas con la salsa que se está formando.

Deja que la mezcla hierva a fuego medio-bajo, permitiendo que la salsa se reduzca significativamente y espese hasta formar un glaseado que cubra las alitas. Esto tomará aproximadamente 8-10 minutos, removiendo ocasionalmente para evitar que se pegue.

Una vez que la salsa se haya reducido y las alitas estén bellamente glaseadas, retíralas de la sartén y colócalas en un plato para servir.

Si lo deseas, decora las alitas terminadas con cebollino picado o hierbas verdes similares antes de servir.

Sirve inmediatamente y disfruta de estas alitas saludables, sin aceite y llenas de sabor.
