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En una cacerola, calentar la leche entera, la nata, las cáscaras de naranja y limón, el palo de canela y la esencia de vainilla. Calentar sin que llegue a hervir, solo lo suficiente para infusionar los sabores. Retirar del fuego y dejar reposar por 5 minutos para que los sabores se intensifiquen.

Mientras la leche reposa, en un bol aparte, mezclar las yemas de huevo, el huevo entero y el azúcar. Batir ligeramente hasta que estén bien combinados, sin necesidad de batir en exceso.

Retirar las cáscaras y el palo de canela de la mezcla de leche infusionada. Verter gradualmente la mezcla de leche tibia sobre la mezcla de huevos y azúcar, batiendo continuamente para atemperar los huevos y evitar que se cuajen. Mezclar hasta que todo esté bien integrado.

Cortar las rebanadas de pan brioche en cubos o trozos pequeños. Añadir los cubos de brioche a la mezcla de leche y huevo preparada y dejar que se empapen durante 5 minutos.

Precalentar el horno a 180°C. Preparar un molde de 17.5 cm de diámetro forrándolo con papel de horno humedecido. Verter la mezcla de brioche y crema en el molde preparado.

Hornear en el horno precalentado durante 25 minutos. Una vez horneada, retirar la tarta del horno y dejar enfriar a temperatura ambiente. Desmoldar con cuidado.

Para la crema de yema tostada (opcional): En una cacerola pequeña, calentar 100 g de azúcar con 40 g de agua hasta que el azúcar se disuelva. Dejar reposar por 5 minutos.

En un bol aparte, mezclar 2 yemas de huevo con 5 g de maicena. Combinar el jarabe de azúcar con la mezcla de yemas y maicena. Llevar la mezcla a fuego bajo y remover continuamente hasta que espese.

Dejar enfriar la crema, cubriéndola con papel film directamente sobre la superficie (a piel) para evitar que se forme una costra. Una vez fría, extender la crema de yema tostada uniformemente sobre la Tarta de Torrijas.

Espolvorear generosamente azúcar sobre la crema y usar un soplete de cocina para caramelizar el azúcar hasta que esté dorado y crujiente.


En una cacerola, calentar la leche entera, la nata, las cáscaras de naranja y limón, el palo de canela y la esencia de vainilla. Calentar sin que llegue a hervir, solo lo suficiente para infusionar los sabores. Retirar del fuego y dejar reposar por 5 minutos para que los sabores se intensifiquen.

Mientras la leche reposa, en un bol aparte, mezclar las yemas de huevo, el huevo entero y el azúcar. Batir ligeramente hasta que estén bien combinados, sin necesidad de batir en exceso.

Retirar las cáscaras y el palo de canela de la mezcla de leche infusionada. Verter gradualmente la mezcla de leche tibia sobre la mezcla de huevos y azúcar, batiendo continuamente para atemperar los huevos y evitar que se cuajen. Mezclar hasta que todo esté bien integrado.

Cortar las rebanadas de pan brioche en cubos o trozos pequeños. Añadir los cubos de brioche a la mezcla de leche y huevo preparada y dejar que se empapen durante 5 minutos.

Precalentar el horno a 180°C. Preparar un molde de 17.5 cm de diámetro forrándolo con papel de horno humedecido. Verter la mezcla de brioche y crema en el molde preparado.

Hornear en el horno precalentado durante 25 minutos. Una vez horneada, retirar la tarta del horno y dejar enfriar a temperatura ambiente. Desmoldar con cuidado.

Para la crema de yema tostada (opcional): En una cacerola pequeña, calentar 100 g de azúcar con 40 g de agua hasta que el azúcar se disuelva. Dejar reposar por 5 minutos.

En un bol aparte, mezclar 2 yemas de huevo con 5 g de maicena. Combinar el jarabe de azúcar con la mezcla de yemas y maicena. Llevar la mezcla a fuego bajo y remover continuamente hasta que espese.

Dejar enfriar la crema, cubriéndola con papel film directamente sobre la superficie (a piel) para evitar que se forme una costra. Una vez fría, extender la crema de yema tostada uniformemente sobre la Tarta de Torrijas.

Espolvorear generosamente azúcar sobre la crema y usar un soplete de cocina para caramelizar el azúcar hasta que esté dorado y crujiente.
