Loading...

En un bol grande, disuelve la levadura en el agua. Añade la sal directamente sobre la harina en otro bol. Incorpora casi toda el agua con la levadura a la harina y mezcla con una cuchara hasta que se integre. Añade el resto del agua y termina de mezclar hasta que no queden grumos de harina.

Incorpora las semillas y el aceite de oliva virgen extra a la masa. Mezcla bien hasta que todos los ingredientes estén completamente combinados. No es necesario amasar, solo integrar.

Cubre el bol con la masa y déjala fermentar a temperatura ambiente hasta que duplique su tamaño. Luego, lleva el bol cubierto a la nevera y déjalo reposar hasta el día siguiente (la masa debería triplicar su tamaño en la nevera).

Antes de sacar la masa de la nevera, precalienta el horno a 230°C con calor arriba y abajo.

Saca la masa de la nevera. Con la ayuda de una cuchara humedecida y unas tijeras, corta porciones de masa y colócalas sobre una bandeja de horno forrada con papel de horno. Añade semillas adicionales por encima de cada porción de masa.

Hornea durante 10 minutos a 230°C con bastante vapor (puedes colocar una bandeja con agua en la base del horno o rociar agua en el horno).

Pasados los 10 minutos, reduce la temperatura del horno a 200°C y continúa horneando durante otros 20 minutos sin vapor, hasta que los panes estén dorados.

Una vez horneados, los panecillos estarán dorados. Se sugiere servirlos con un chorrito de aceite de oliva y unas escamas de sal.


En un bol grande, disuelve la levadura en el agua. Añade la sal directamente sobre la harina en otro bol. Incorpora casi toda el agua con la levadura a la harina y mezcla con una cuchara hasta que se integre. Añade el resto del agua y termina de mezclar hasta que no queden grumos de harina.

Incorpora las semillas y el aceite de oliva virgen extra a la masa. Mezcla bien hasta que todos los ingredientes estén completamente combinados. No es necesario amasar, solo integrar.

Cubre el bol con la masa y déjala fermentar a temperatura ambiente hasta que duplique su tamaño. Luego, lleva el bol cubierto a la nevera y déjalo reposar hasta el día siguiente (la masa debería triplicar su tamaño en la nevera).

Antes de sacar la masa de la nevera, precalienta el horno a 230°C con calor arriba y abajo.

Saca la masa de la nevera. Con la ayuda de una cuchara humedecida y unas tijeras, corta porciones de masa y colócalas sobre una bandeja de horno forrada con papel de horno. Añade semillas adicionales por encima de cada porción de masa.

Hornea durante 10 minutos a 230°C con bastante vapor (puedes colocar una bandeja con agua en la base del horno o rociar agua en el horno).

Pasados los 10 minutos, reduce la temperatura del horno a 200°C y continúa horneando durante otros 20 minutos sin vapor, hasta que los panes estén dorados.

Una vez horneados, los panecillos estarán dorados. Se sugiere servirlos con un chorrito de aceite de oliva y unas escamas de sal.
