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Coloca las frambuesas (frescas o congeladas) en un bol grande.

Agrega la mitad del pote de yogur natural a las frambuesas. Si lo deseas, puedes endulzar el yogur ligeramente antes de añadirlo.

Incorpora los scoops de proteína en polvo a la mezcla de frambuesas y yogur.

Mezcla todos los ingredientes a fondo hasta que estén bien integrados y formen una mezcla rosada suave y uniforme. Puedes usar una licuadora de mano o un procesador de alimentos para lograr una textura más homogénea.

Prepara los moldes para helados (preferiblemente de silicona para paletas con palitos de madera). Inserta los palitos de madera en los moldes.

Rellena los moldes con la mezcla de frambuesa, yogur y proteína preparada.

Coloca los moldes rellenos en el congelador durante al menos 4 horas, o hasta que los helados estén completamente congelados y firmes.

Una vez congelados, retira cuidadosamente los helados de los moldes.

Prepara las coberturas de chocolate. Derrite el chocolate blanco y el chocolate negro por separado en baños maría o en el microondas, revolviendo cada 30 segundos hasta que estén suaves y sin grumos.

Cubre los helados congelados con el chocolate derretido. Puedes hacer una doble capa (primero blanco, luego negro) o simplemente una capa de tu chocolate preferido. Deja que el exceso de chocolate gotee sobre una rejilla.

Deja enfriar los helados cubiertos con chocolate por unos minutos para que la cobertura se endurezca. Puedes colocarlos brevemente en el refrigerador para acelerar este proceso.

Una vez que el chocolate esté firme, los helados están listos para disfrutar. ¡Son una opción saludable, económica y deliciosa!


Coloca las frambuesas (frescas o congeladas) en un bol grande.

Agrega la mitad del pote de yogur natural a las frambuesas. Si lo deseas, puedes endulzar el yogur ligeramente antes de añadirlo.

Incorpora los scoops de proteína en polvo a la mezcla de frambuesas y yogur.

Mezcla todos los ingredientes a fondo hasta que estén bien integrados y formen una mezcla rosada suave y uniforme. Puedes usar una licuadora de mano o un procesador de alimentos para lograr una textura más homogénea.

Prepara los moldes para helados (preferiblemente de silicona para paletas con palitos de madera). Inserta los palitos de madera en los moldes.

Rellena los moldes con la mezcla de frambuesa, yogur y proteína preparada.

Coloca los moldes rellenos en el congelador durante al menos 4 horas, o hasta que los helados estén completamente congelados y firmes.

Una vez congelados, retira cuidadosamente los helados de los moldes.

Prepara las coberturas de chocolate. Derrite el chocolate blanco y el chocolate negro por separado en baños maría o en el microondas, revolviendo cada 30 segundos hasta que estén suaves y sin grumos.

Cubre los helados congelados con el chocolate derretido. Puedes hacer una doble capa (primero blanco, luego negro) o simplemente una capa de tu chocolate preferido. Deja que el exceso de chocolate gotee sobre una rejilla.

Deja enfriar los helados cubiertos con chocolate por unos minutos para que la cobertura se endurezca. Puedes colocarlos brevemente en el refrigerador para acelerar este proceso.

Una vez que el chocolate esté firme, los helados están listos para disfrutar. ¡Son una opción saludable, económica y deliciosa!
