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Para la base: Tritura 300 g de cereales hasta obtener migas finas. Mezcla las migas con 100 g de mantequilla derretida (o margarina Tulipán). Si lo prefieres, puedes usar solo los cereales triturados sin mantequilla.

Vierte la mezcla de la base en un molde desmontable (forrado con papel de horno si es necesario), aplasta bien con las manos o el dorso de una cuchara para formar una capa uniforme y firme. Lleva el molde al congelador por unos minutos para que se asiente.

Para el relleno: Tritura los cereales restantes (aproximadamente 100 g) y resérvalos para más adelante.

Funde 281 g de chocolate blanco con 100 ml de nata para montar. Puedes hacerlo a fuego bajo en una cacerola, removiendo constantemente, o en el microondas en intervalos cortos, asegurándote de que no hierva.

En un bol grande, añade las 2 tarrinas de queso crema y los 400 ml de nata para montar. Incorpora el chocolate blanco fundido con la nata y mezcla bien con una batidora eléctrica hasta que la mezcla esté cremosa y homogénea.

Añade 70 g de azúcar y una pizca de sal a la mezcla del relleno. Bate de nuevo hasta que todos los ingredientes estén bien integrados.

Hidrata las 4 hojas de gelatina neutra en un recipiente con agua fría durante 15 minutos.

Escurre bien las hojas de gelatina hidratadas y disuélvelas en un vaso de leche caliente, removiendo hasta que no queden grumos. Incorpora esta mezcla al bol del relleno y bate todo hasta que quede una crema homogénea y compacta.

Vierte todo el relleno sobre la base de cereales ya fría en el molde. Alisa la superficie con una espátula y lleva la cheesecake a la nevera por al menos 2 horas para que cuaje.

Para la cobertura: Funde una tableta entera de chocolate blanco con un chorrito de nata. Puedes hacerlo al baño maría o en el microondas con cuidado.

Una vez que la cheesecake esté bien fría y cuajada, vierte la cobertura de chocolate blanco fundido por encima, extendiéndola para crear una capa uniforme y perfecta.

Decora la cheesecake con cereales al gusto antes de servir. ¡Disfruta de esta deliciosa cheesecake sin horno!


Para la base: Tritura 300 g de cereales hasta obtener migas finas. Mezcla las migas con 100 g de mantequilla derretida (o margarina Tulipán). Si lo prefieres, puedes usar solo los cereales triturados sin mantequilla.

Vierte la mezcla de la base en un molde desmontable (forrado con papel de horno si es necesario), aplasta bien con las manos o el dorso de una cuchara para formar una capa uniforme y firme. Lleva el molde al congelador por unos minutos para que se asiente.

Para el relleno: Tritura los cereales restantes (aproximadamente 100 g) y resérvalos para más adelante.

Funde 281 g de chocolate blanco con 100 ml de nata para montar. Puedes hacerlo a fuego bajo en una cacerola, removiendo constantemente, o en el microondas en intervalos cortos, asegurándote de que no hierva.

En un bol grande, añade las 2 tarrinas de queso crema y los 400 ml de nata para montar. Incorpora el chocolate blanco fundido con la nata y mezcla bien con una batidora eléctrica hasta que la mezcla esté cremosa y homogénea.

Añade 70 g de azúcar y una pizca de sal a la mezcla del relleno. Bate de nuevo hasta que todos los ingredientes estén bien integrados.

Hidrata las 4 hojas de gelatina neutra en un recipiente con agua fría durante 15 minutos.

Escurre bien las hojas de gelatina hidratadas y disuélvelas en un vaso de leche caliente, removiendo hasta que no queden grumos. Incorpora esta mezcla al bol del relleno y bate todo hasta que quede una crema homogénea y compacta.

Vierte todo el relleno sobre la base de cereales ya fría en el molde. Alisa la superficie con una espátula y lleva la cheesecake a la nevera por al menos 2 horas para que cuaje.

Para la cobertura: Funde una tableta entera de chocolate blanco con un chorrito de nata. Puedes hacerlo al baño maría o en el microondas con cuidado.

Una vez que la cheesecake esté bien fría y cuajada, vierte la cobertura de chocolate blanco fundido por encima, extendiéndola para crear una capa uniforme y perfecta.

Decora la cheesecake con cereales al gusto antes de servir. ¡Disfruta de esta deliciosa cheesecake sin horno!
