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Prepara el pollo: Corta las pechugas de pollo en trozos grandes o filetes, según prefieras. Si vas a usar diferentes adobos, divide el pollo en porciones iguales.

Prepara el Adobo Fajita: En un bol pequeño, mezcla el aceite de oliva, la miel, el jugo de limón, el chile en polvo, el ajo en polvo, el pimentón y el comino molido. Bate bien hasta que todos los ingredientes estén combinados.

Prepara el Adobo Cilantro Limón: En otro bol, combina el aceite de oliva, el jugo de limón, la ralladura de limón, el cilantro picado, el ajo picado, la sal y la pimienta negra. Mezcla bien.

Prepara el Adobo Ajo Limón: En un tercer bol, mezcla el aceite de oliva, el jugo y la ralladura de limón, el ajo picado, la sal y la pimienta negra. Remueve hasta integrar.

Prepara el Adobo Piña: En un cuarto bol, combina el aceite de oliva, el jugo de piña, los trozos de piña, la salsa de soya, el jengibre rallado, la sal y la pimienta negra. Mezcla bien.

Prepara el Adobo Barbacoa: Simplemente vierte la salsa barbacoa en un bol. Este adobo no requiere mezcla adicional.

Adoba el pollo: Coloca cada porción de pollo en una bolsa con cierre hermético o un recipiente poco profundo. Vierte el adobo correspondiente sobre el pollo, asegurándote de que esté bien cubierto. Sella la bolsa o cubre el recipiente.

Refrigera: Refrigera el pollo marinado durante al menos 2 horas, o idealmente de 4 a 8 horas para un sabor más intenso. Puedes marinarlo hasta por 24 horas.

Cocina el pollo: Precalienta una parrilla a fuego medio-alto (aproximadamente 200°C) o una sartén grande a fuego medio-alto. Retira el pollo del adobo, desechando el líquido restante.

Cocina el pollo marinado: Cocina el pollo en la parrilla o sartén durante 6-8 minutos por cada lado, o hasta que esté bien cocido y alcance una temperatura interna de 74°C. El tiempo de cocción puede variar según el grosor del pollo y el método de cocción.

Deja reposar y sirve: Una vez cocido, retira el pollo del fuego y déjalo reposar durante 5 minutos antes de cortarlo y servirlo. Esto ayuda a que los jugos se redistribuyan, manteniendo el pollo tierno y jugoso.


Prepara el pollo: Corta las pechugas de pollo en trozos grandes o filetes, según prefieras. Si vas a usar diferentes adobos, divide el pollo en porciones iguales.

Prepara el Adobo Fajita: En un bol pequeño, mezcla el aceite de oliva, la miel, el jugo de limón, el chile en polvo, el ajo en polvo, el pimentón y el comino molido. Bate bien hasta que todos los ingredientes estén combinados.

Prepara el Adobo Cilantro Limón: En otro bol, combina el aceite de oliva, el jugo de limón, la ralladura de limón, el cilantro picado, el ajo picado, la sal y la pimienta negra. Mezcla bien.

Prepara el Adobo Ajo Limón: En un tercer bol, mezcla el aceite de oliva, el jugo y la ralladura de limón, el ajo picado, la sal y la pimienta negra. Remueve hasta integrar.

Prepara el Adobo Piña: En un cuarto bol, combina el aceite de oliva, el jugo de piña, los trozos de piña, la salsa de soya, el jengibre rallado, la sal y la pimienta negra. Mezcla bien.

Prepara el Adobo Barbacoa: Simplemente vierte la salsa barbacoa en un bol. Este adobo no requiere mezcla adicional.

Adoba el pollo: Coloca cada porción de pollo en una bolsa con cierre hermético o un recipiente poco profundo. Vierte el adobo correspondiente sobre el pollo, asegurándote de que esté bien cubierto. Sella la bolsa o cubre el recipiente.

Refrigera: Refrigera el pollo marinado durante al menos 2 horas, o idealmente de 4 a 8 horas para un sabor más intenso. Puedes marinarlo hasta por 24 horas.

Cocina el pollo: Precalienta una parrilla a fuego medio-alto (aproximadamente 200°C) o una sartén grande a fuego medio-alto. Retira el pollo del adobo, desechando el líquido restante.

Cocina el pollo marinado: Cocina el pollo en la parrilla o sartén durante 6-8 minutos por cada lado, o hasta que esté bien cocido y alcance una temperatura interna de 74°C. El tiempo de cocción puede variar según el grosor del pollo y el método de cocción.

Deja reposar y sirve: Una vez cocido, retira el pollo del fuego y déjalo reposar durante 5 minutos antes de cortarlo y servirlo. Esto ayuda a que los jugos se redistribuyan, manteniendo el pollo tierno y jugoso.
