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En una licuadora, combine los 350 g de puré de mango con 1 g de alginato de sodio. Licúe hasta que la mezcla esté completamente homogénea y sin grumos.

Vierta la mezcla de mango licuada en un recipiente, cúbralo y déjelo reposar en el refrigerador durante 1 hora. Esto ayuda a eliminar las burbujas de aire y a que la mezcla se asiente.

Mientras la mezcla de mango reposa, prepare el baño de calcio. En un recipiente aparte, mezcle los 500 ml de agua con los 0.7 g de cloruro de calcio. Revuelva con un batidor de varillas hasta que el cloruro de calcio se disuelva por completo.

Una vez que la mezcla de mango haya reposado, use una cuchara o una jeringa para tomar pequeñas porciones de la mezcla de mango. Deje caer suavemente cada porción en el baño de calcio desde una altura baja para formar las esferas.

Deje que las esferas de mango permanezcan en el baño de calcio durante 1 minuto. Esto permite que se forme la membrana exterior. No las deje por mucho tiempo para evitar que se solidifiquen demasiado.

Con una cuchara perforada, retire cuidadosamente las esferas del baño de calcio y transfiéralas inmediatamente a un recipiente con agua limpia. Esto las enjuagará y eliminará cualquier exceso de solución de calcio.

Sirva las esferificaciones de mango inmediatamente como guarnición o postre. Su delicada membrana y su interior líquido sorprenderán a sus comensales.


En una licuadora, combine los 350 g de puré de mango con 1 g de alginato de sodio. Licúe hasta que la mezcla esté completamente homogénea y sin grumos.

Vierta la mezcla de mango licuada en un recipiente, cúbralo y déjelo reposar en el refrigerador durante 1 hora. Esto ayuda a eliminar las burbujas de aire y a que la mezcla se asiente.

Mientras la mezcla de mango reposa, prepare el baño de calcio. En un recipiente aparte, mezcle los 500 ml de agua con los 0.7 g de cloruro de calcio. Revuelva con un batidor de varillas hasta que el cloruro de calcio se disuelva por completo.

Una vez que la mezcla de mango haya reposado, use una cuchara o una jeringa para tomar pequeñas porciones de la mezcla de mango. Deje caer suavemente cada porción en el baño de calcio desde una altura baja para formar las esferas.

Deje que las esferas de mango permanezcan en el baño de calcio durante 1 minuto. Esto permite que se forme la membrana exterior. No las deje por mucho tiempo para evitar que se solidifiquen demasiado.

Con una cuchara perforada, retire cuidadosamente las esferas del baño de calcio y transfiéralas inmediatamente a un recipiente con agua limpia. Esto las enjuagará y eliminará cualquier exceso de solución de calcio.

Sirva las esferificaciones de mango inmediatamente como guarnición o postre. Su delicada membrana y su interior líquido sorprenderán a sus comensales.
