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En una cazuela grande o una olla profunda, coloca las piezas de pollo. Fríe el pollo por el lado donde tenga más grasa a fuego medio-alto. Esto ayudará a que el pollo suelte su propia grasa y no necesitarás añadir aceite adicional.

Mientras el pollo se fríe, agrega las 3 pizcas de sal para sazonar.

Una vez que el pollo haya soltado un poco de grasa y esté ligeramente dorado, añade el ajo finamente picado y la mitad del cebollín picado a la cazuela. Mezcla bien con el pollo y cocina por 1-2 minutos hasta que los aromáticos liberen su fragancia.

Empuja el pollo y los aromáticos hacia un lado de la cazuela. En el espacio libre, añade directamente la salsa de soya, el gochugaru, el gochujang (si lo usas), el azúcar y el jengibre (si lo usas). Mezcla estos ingredientes de la salsa entre sí por un minuto.

Ahora, mezcla todos los ingredientes en la cazuela, asegurándote de que el pollo quede bien cubierto con la salsa. Luego, añade suficiente agua para que apenas cubra todo el pollo.

Lleva la mezcla a ebullición, luego reduce el fuego a medio-bajo, cubre la cazuela y cocina a fuego lento por 10-15 minutos. Esto permitirá que el pollo comience a cocinarse y absorba los sabores de la salsa.

Pasado el tiempo, destapa la cazuela. Acomoda los trozos de papa alrededor del pollo. Coloca la cebolla cortada y los chiles verdes (si los usas) en el centro de la cazuela. Asegúrate de que las papas estén sumergidas en el líquido.

Vuelve a cubrir la cazuela y cocina a fuego lento por otros 15 minutos, o hasta que las papas estén tiernas y el pollo esté completamente cocido.

Destapa la cazuela, prueba la salsa y ajusta el sazón si es necesario. Si deseas más picante, puedes añadir un poco más de gochugaru. Si está muy salado, puedes añadir un poco de agua. Si está muy dulce, un poco más de salsa de soya (recuerda probar antes de añadir la tercera cucharada de salsa de soya si no la usaste antes).

Sirve el Dakbokkeumtang caliente, espolvoreado con el cebollín restante, y acompaña con arroz blanco cocido.


En una cazuela grande o una olla profunda, coloca las piezas de pollo. Fríe el pollo por el lado donde tenga más grasa a fuego medio-alto. Esto ayudará a que el pollo suelte su propia grasa y no necesitarás añadir aceite adicional.

Mientras el pollo se fríe, agrega las 3 pizcas de sal para sazonar.

Una vez que el pollo haya soltado un poco de grasa y esté ligeramente dorado, añade el ajo finamente picado y la mitad del cebollín picado a la cazuela. Mezcla bien con el pollo y cocina por 1-2 minutos hasta que los aromáticos liberen su fragancia.

Empuja el pollo y los aromáticos hacia un lado de la cazuela. En el espacio libre, añade directamente la salsa de soya, el gochugaru, el gochujang (si lo usas), el azúcar y el jengibre (si lo usas). Mezcla estos ingredientes de la salsa entre sí por un minuto.

Ahora, mezcla todos los ingredientes en la cazuela, asegurándote de que el pollo quede bien cubierto con la salsa. Luego, añade suficiente agua para que apenas cubra todo el pollo.

Lleva la mezcla a ebullición, luego reduce el fuego a medio-bajo, cubre la cazuela y cocina a fuego lento por 10-15 minutos. Esto permitirá que el pollo comience a cocinarse y absorba los sabores de la salsa.

Pasado el tiempo, destapa la cazuela. Acomoda los trozos de papa alrededor del pollo. Coloca la cebolla cortada y los chiles verdes (si los usas) en el centro de la cazuela. Asegúrate de que las papas estén sumergidas en el líquido.

Vuelve a cubrir la cazuela y cocina a fuego lento por otros 15 minutos, o hasta que las papas estén tiernas y el pollo esté completamente cocido.

Destapa la cazuela, prueba la salsa y ajusta el sazón si es necesario. Si deseas más picante, puedes añadir un poco más de gochugaru. Si está muy salado, puedes añadir un poco de agua. Si está muy dulce, un poco más de salsa de soya (recuerda probar antes de añadir la tercera cucharada de salsa de soya si no la usaste antes).

Sirve el Dakbokkeumtang caliente, espolvoreado con el cebollín restante, y acompaña con arroz blanco cocido.
