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En un recipiente mediano, agrega la fécula de maíz y la harina de trigo. Vierte el aceite vegetal sobre los ingredientes secos.

Mezcla todos los ingredientes vigorosamente con un batidor de mano o tenedor hasta que estén completamente incorporados y la mezcla tenga una consistencia suave y espesa, sin grumos. Asegúrate de que no queden rastros de ingredientes secos.

Una vez listo, el desmoldante casero puede usarse inmediatamente. Para aplicarlo, utiliza una brocha de cocina para cubrir una capa fina y uniforme en el interior de tus moldes para hornear.

Guarda el desmoldante restante en un recipiente hermético. Puede conservarse en el refrigerador por hasta 3 meses o en el congelador por hasta 6 meses. Para prolongar su vida útil, asegúrate de usar siempre utensilios limpios al tomar o aplicar el desmoldante para evitar la contaminación bacteriana.


En un recipiente mediano, agrega la fécula de maíz y la harina de trigo. Vierte el aceite vegetal sobre los ingredientes secos.

Mezcla todos los ingredientes vigorosamente con un batidor de mano o tenedor hasta que estén completamente incorporados y la mezcla tenga una consistencia suave y espesa, sin grumos. Asegúrate de que no queden rastros de ingredientes secos.

Una vez listo, el desmoldante casero puede usarse inmediatamente. Para aplicarlo, utiliza una brocha de cocina para cubrir una capa fina y uniforme en el interior de tus moldes para hornear.

Guarda el desmoldante restante en un recipiente hermético. Puede conservarse en el refrigerador por hasta 3 meses o en el congelador por hasta 6 meses. Para prolongar su vida útil, asegúrate de usar siempre utensilios limpios al tomar o aplicar el desmoldante para evitar la contaminación bacteriana.
