Loading...

Prepara la base: Tritura las galletas de chocolate hasta obtener una textura similar a la arena. En un bol, mezcla las galletas trituradas con la mantequilla derretida hasta que estén bien combinadas.

Presiona la mezcla de galletas en el fondo de un molde desmontable de 20-22 cm, asegurándote de que quede una capa uniforme y compacta. Reserva en el refrigerador mientras preparas la crema.

Prepara la crema: En un bol grande, bate el queso crema, la crema de leche, el azĂşcar en polvo y la vainilla. Bate a velocidad media-alta hasta obtener una mezcla firme, tierna y aireada. AsegĂşrate de no batir en exceso para evitar que se corte.

Vierte la crema de queso sobre la base de galleta en el molde. Extiéndela uniformemente con una espátula. Reserva nuevamente en el refrigerador.

Prepara el ganache: En una cacerola pequeña, calienta la crema de leche hasta que esté caliente pero sin que llegue a hervir. Retira del fuego.

Coloca el chocolate picado en un bol resistente al calor. Vierte la crema de leche caliente sobre el chocolate. Deja reposar por 1-2 minutos para que el chocolate se derrita. Añade la mantequilla.

Revuelve suavemente la mezcla de chocolate, crema y mantequilla con una espátula o cuchara hasta obtener un ganache liso y brillante. Si es necesario, puedes calentar ligeramente al baño marĂa o en el microondas en intervalos cortos para que el chocolate se derrita por completo.

Vierte el ganache tibio sobre la capa de crema de queso en el molde, extendiéndolo suavemente para cubrir toda la superficie de la tarta.

Refrigera la tarta por al menos 4 a 6 horas, o preferiblemente toda la noche, para que se asiente y adquiera una consistencia firme antes de desmoldar y servir.


Prepara la base: Tritura las galletas de chocolate hasta obtener una textura similar a la arena. En un bol, mezcla las galletas trituradas con la mantequilla derretida hasta que estén bien combinadas.

Presiona la mezcla de galletas en el fondo de un molde desmontable de 20-22 cm, asegurándote de que quede una capa uniforme y compacta. Reserva en el refrigerador mientras preparas la crema.

Prepara la crema: En un bol grande, bate el queso crema, la crema de leche, el azĂşcar en polvo y la vainilla. Bate a velocidad media-alta hasta obtener una mezcla firme, tierna y aireada. AsegĂşrate de no batir en exceso para evitar que se corte.

Vierte la crema de queso sobre la base de galleta en el molde. Extiéndela uniformemente con una espátula. Reserva nuevamente en el refrigerador.

Prepara el ganache: En una cacerola pequeña, calienta la crema de leche hasta que esté caliente pero sin que llegue a hervir. Retira del fuego.

Coloca el chocolate picado en un bol resistente al calor. Vierte la crema de leche caliente sobre el chocolate. Deja reposar por 1-2 minutos para que el chocolate se derrita. Añade la mantequilla.

Revuelve suavemente la mezcla de chocolate, crema y mantequilla con una espátula o cuchara hasta obtener un ganache liso y brillante. Si es necesario, puedes calentar ligeramente al baño marĂa o en el microondas en intervalos cortos para que el chocolate se derrita por completo.

Vierte el ganache tibio sobre la capa de crema de queso en el molde, extendiéndolo suavemente para cubrir toda la superficie de la tarta.

Refrigera la tarta por al menos 4 a 6 horas, o preferiblemente toda la noche, para que se asiente y adquiera una consistencia firme antes de desmoldar y servir.
