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En un bol grande, añade los 500 g de harina de trigo común.

Incorpora los 12 g de sal a la harina.

Añade los 4 g de levadura fresca a la mezcla de harina y sal.

Vierte los 300 g de agua a temperatura ambiente sobre los ingredientes secos.

Mezcla todos los ingredientes vigorosamente con una cuchara hasta que se forme una masa irregular y pegajosa.

Transfiere la masa a una superficie de trabajo limpia y amásala durante aproximadamente 10 minutos, o hasta que se vuelva suave y elástica.

Una vez que la masa esté suave, colócala en un bol ligeramente engrasado con aceite de oliva.

Cubre el bol con papel film o un paño húmedo y deja que la masa fermente a temperatura ambiente, entre 20 y 25°C, durante aproximadamente 5 horas, o hasta que duplique su tamaño.

Después de la primera fermentación, divide la masa en tres porciones iguales y forma cada una en una bola lisa.

Coloca las bolas de masa en un recipiente adecuado, dejando espacio entre ellas.

Deja que fermenten nuevamente a temperatura ambiente hasta que dupliquen su tamaño. Esta segunda fermentación tomará aproximadamente 2 horas más.

Una vez que la masa haya duplicado su tamaño por segunda vez, estará lista para ser utilizada para hacer pizza. Estírala y añade tus ingredientes favoritos.


En un bol grande, añade los 500 g de harina de trigo común.

Incorpora los 12 g de sal a la harina.

Añade los 4 g de levadura fresca a la mezcla de harina y sal.

Vierte los 300 g de agua a temperatura ambiente sobre los ingredientes secos.

Mezcla todos los ingredientes vigorosamente con una cuchara hasta que se forme una masa irregular y pegajosa.

Transfiere la masa a una superficie de trabajo limpia y amásala durante aproximadamente 10 minutos, o hasta que se vuelva suave y elástica.

Una vez que la masa esté suave, colócala en un bol ligeramente engrasado con aceite de oliva.

Cubre el bol con papel film o un paño húmedo y deja que la masa fermente a temperatura ambiente, entre 20 y 25°C, durante aproximadamente 5 horas, o hasta que duplique su tamaño.

Después de la primera fermentación, divide la masa en tres porciones iguales y forma cada una en una bola lisa.

Coloca las bolas de masa en un recipiente adecuado, dejando espacio entre ellas.

Deja que fermenten nuevamente a temperatura ambiente hasta que dupliquen su tamaño. Esta segunda fermentación tomará aproximadamente 2 horas más.

Una vez que la masa haya duplicado su tamaño por segunda vez, estará lista para ser utilizada para hacer pizza. Estírala y añade tus ingredientes favoritos.
