Loading...

En una olla pequeña, vierte el café americano. Añade la pasta Tortiglioni (o similar) y cocina hasta que esté tierna y haya absorbido el color del café. Escurre la pasta con un colador y déjala reposar en la nevera durante toda la noche.

Calienta el aceite vegetal en una olla pequeña a 180°C (356°F). Fríe la pasta reposada hasta que esté dorada y crujiente. Retira del aceite y coloca sobre papel absorbente para eliminar el exceso de grasa. Reserva.

En un bol, ablanda el queso mascarpone. Añade la nata para montar, el azúcar glas, el café soluble y el extracto de vainilla. Bate la mezcla hasta obtener una textura cremosa similar al yogur griego. Evita batir en exceso para no cortar la mezcla.

En un recipiente alto, combina el chocolate con leche troceado, la mantequilla, la nata para montar, el café soluble y el extracto de vainilla. Calienta ligeramente la nata, el café y la vainilla antes de añadir al chocolate y mantequilla. Emulsiona la mezcla con una batidora de inmersión hasta obtener una ganache suave y homogénea.

Rellena una manga pastelera con la crema de mascarpone. Rellena el centro hueco de cada pieza de pasta frita con la crema. Luego, rellena otra manga pastelera con la ganache y rellena el centro de las piezas de pasta ya con crema.

Para el baño de chocolate, derrite el chocolate con leche junto con el aceite de girasol. Sumerge cada pieza de pasta rellena en el chocolate derretido, asegurándote de cubrirla completamente. Coloca las piezas sobre papel de horno o una rejilla para que el chocolate se enfríe y endurezca.

Opcionalmente, puedes usar una manga pastelera con el resto de la ganache para decorar las piezas de pasta crujiente con un hilo de ganache por encima.


En una olla pequeña, vierte el café americano. Añade la pasta Tortiglioni (o similar) y cocina hasta que esté tierna y haya absorbido el color del café. Escurre la pasta con un colador y déjala reposar en la nevera durante toda la noche.

Calienta el aceite vegetal en una olla pequeña a 180°C (356°F). Fríe la pasta reposada hasta que esté dorada y crujiente. Retira del aceite y coloca sobre papel absorbente para eliminar el exceso de grasa. Reserva.

En un bol, ablanda el queso mascarpone. Añade la nata para montar, el azúcar glas, el café soluble y el extracto de vainilla. Bate la mezcla hasta obtener una textura cremosa similar al yogur griego. Evita batir en exceso para no cortar la mezcla.

En un recipiente alto, combina el chocolate con leche troceado, la mantequilla, la nata para montar, el café soluble y el extracto de vainilla. Calienta ligeramente la nata, el café y la vainilla antes de añadir al chocolate y mantequilla. Emulsiona la mezcla con una batidora de inmersión hasta obtener una ganache suave y homogénea.

Rellena una manga pastelera con la crema de mascarpone. Rellena el centro hueco de cada pieza de pasta frita con la crema. Luego, rellena otra manga pastelera con la ganache y rellena el centro de las piezas de pasta ya con crema.

Para el baño de chocolate, derrite el chocolate con leche junto con el aceite de girasol. Sumerge cada pieza de pasta rellena en el chocolate derretido, asegurándote de cubrirla completamente. Coloca las piezas sobre papel de horno o una rejilla para que el chocolate se enfríe y endurezca.

Opcionalmente, puedes usar una manga pastelera con el resto de la ganache para decorar las piezas de pasta crujiente con un hilo de ganache por encima.
