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En un bol grande, casca el huevo. Añade el cacao en polvo y el azúcar. Comienza a mezclar con un batidor de varillas.

Mientras sigues mezclando, incorpora gradualmente la harina hasta que la masa empiece a tomar consistencia. Finaliza añadiendo un chorro de leche y continúa mezclando hasta obtener una masa uniforme.

Amasa brevemente la masa con las manos hasta que forme una bola cohesiva y suave.
Toma pequeñas porciones de masa y dales forma de anillos, como si fueran pequeños donuts. Coloca los anillos de masa formados sobre una bandeja de horno forrada con papel de hornear.

Hornea las galletas en un horno precalentado a 180°C durante aproximadamente 10 minutos, o hasta que estén cocidas pero aún ligeramente blandas.

Mientras las galletas se enfrían ligeramente, prepara la cobertura. Derrite el chocolate blanco picado al baño maría. Coloca el chocolate en un bol resistente al calor sobre una olla con agua hirviendo a fuego lento, asegurándote de que el bol no toque el agua. Remueve hasta que el chocolate esté completamente derretido y suave.

Una vez que las galletas horneadas se hayan enfriado un poco, sumerge cada galleta en el chocolate blanco derretido, asegurándote de que quede completamente cubierta. Usa un tenedor o un pincho para facilitar el proceso y escurrir el exceso de chocolate.

Coloca las galletas cubiertas sobre una rejilla o de nuevo sobre el papel de horno. Transfiere las galletas al refrigerador y déjalas enfriar y endurecer durante aproximadamente media hora.

Una vez que la cobertura de chocolate se haya endurecido, los Filipinos caseros están listos para disfrutar.

En un bol grande, casca el huevo. Añade el cacao en polvo y el azúcar. Comienza a mezclar con un batidor de varillas.

Mientras sigues mezclando, incorpora gradualmente la harina hasta que la masa empiece a tomar consistencia. Finaliza añadiendo un chorro de leche y continúa mezclando hasta obtener una masa uniforme.

Amasa brevemente la masa con las manos hasta que forme una bola cohesiva y suave.
Toma pequeñas porciones de masa y dales forma de anillos, como si fueran pequeños donuts. Coloca los anillos de masa formados sobre una bandeja de horno forrada con papel de hornear.

Hornea las galletas en un horno precalentado a 180°C durante aproximadamente 10 minutos, o hasta que estén cocidas pero aún ligeramente blandas.

Mientras las galletas se enfrían ligeramente, prepara la cobertura. Derrite el chocolate blanco picado al baño maría. Coloca el chocolate en un bol resistente al calor sobre una olla con agua hirviendo a fuego lento, asegurándote de que el bol no toque el agua. Remueve hasta que el chocolate esté completamente derretido y suave.

Una vez que las galletas horneadas se hayan enfriado un poco, sumerge cada galleta en el chocolate blanco derretido, asegurándote de que quede completamente cubierta. Usa un tenedor o un pincho para facilitar el proceso y escurrir el exceso de chocolate.

Coloca las galletas cubiertas sobre una rejilla o de nuevo sobre el papel de horno. Transfiere las galletas al refrigerador y déjalas enfriar y endurecer durante aproximadamente media hora.

Una vez que la cobertura de chocolate se haya endurecido, los Filipinos caseros están listos para disfrutar.