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En un bol, combina la carne picada de cerdo, una pizca de sal, pimienta negra, las 2 cucharadas de salsa de soja y la cucharadita de polvo de 5 especias. Mezcla bien todos los ingredientes con las manos (usando guantes). Cubre el bol con papel film y refrigera por al menos 30 minutos para marinar.

Corta los pimientos (rojos y verdes) en cuadrados. Corta la cebolla roja en cuadrados. Corta la piña fresca en cubos. Reserva las verduras y la piña cortadas.

Con un pelador, retira la piel de 1/2 limón y 1/2 naranja, asegurándote de quitar la parte blanca amarga. Corta las peladuras en tiras muy finas. Exprime el zumo de 1/2 limón y 1/2 naranja a través de un colador en un bol.

En una cacerola, añade los 60 g de agua, la rodaja de jengibre, el 1/2 anís estrellado (si lo usas) y las tiras finas de piel de limón y naranja. Calienta esta mezcla a fuego bajo durante 10 minutos.

Añade a la cacerola los 30 g de tomate concentrado (o 45 g de tomate frito), los 45 g de azúcar, los 45 g de vinagre de arroz y el zumo de limón y naranja reservado. Incorpora la cucharadita de maicena disuelta en un poco de agua. Lleva la salsa a ebullición y déjala cocer a fuego lento durante 5 minutos hasta que espese. Antes de servir, retira el jengibre y el anís estrellado. Si lo deseas, puedes colar la salsa para quitar también las peladuras.

Forma pequeñas bolitas con la mezcla de cerdo marinado. Prepara la "masa secreta extra crujiente" combinando los 75 g de maicena, los 25 g de fécula de patata (o harina floja), la clara de huevo y la cucharadita de polvo de hornear. Añade gradualmente agua muy fría (con hielo) hasta obtener una masa que cubra bien la carne.

Primero, reboza ligeramente cada bolita de cerdo en maicena simple. Luego, sumerge cada bolita rebozada en maicena en la masa preparada, asegurándote de que quede completamente cubierta.

Calienta abundante aceite de cocina en una sartén hasta que esté muy caliente. Fríe las bolitas de cerdo rebozadas en el aceite caliente hasta que estén doradas. Retíralas del aceite y resérvalas.

Aumenta la temperatura del aceite para que esté aún más caliente. Fríe las bolitas de cerdo de nuevo hasta que estén extra crujientes. Este segundo paso de fritura se puede hacer justo antes de servir para mantener la máxima crocancia.

En una sartén aparte, saltea los pimientos, la cebolla roja y la piña cortados hasta que estén ligeramente tiernos pero aún crujientes.

Añade las bolitas de cerdo fritas dos veces a la sartén con las verduras salteadas y la piña. Vierte la salsa agridulce preparada sobre la mezcla. Mezcla todo bien hasta que el cerdo y las verduras estén bien glaseados con la salsa. Sirve inmediatamente.


En un bol, combina la carne picada de cerdo, una pizca de sal, pimienta negra, las 2 cucharadas de salsa de soja y la cucharadita de polvo de 5 especias. Mezcla bien todos los ingredientes con las manos (usando guantes). Cubre el bol con papel film y refrigera por al menos 30 minutos para marinar.

Corta los pimientos (rojos y verdes) en cuadrados. Corta la cebolla roja en cuadrados. Corta la piña fresca en cubos. Reserva las verduras y la piña cortadas.

Con un pelador, retira la piel de 1/2 limón y 1/2 naranja, asegurándote de quitar la parte blanca amarga. Corta las peladuras en tiras muy finas. Exprime el zumo de 1/2 limón y 1/2 naranja a través de un colador en un bol.

En una cacerola, añade los 60 g de agua, la rodaja de jengibre, el 1/2 anís estrellado (si lo usas) y las tiras finas de piel de limón y naranja. Calienta esta mezcla a fuego bajo durante 10 minutos.

Añade a la cacerola los 30 g de tomate concentrado (o 45 g de tomate frito), los 45 g de azúcar, los 45 g de vinagre de arroz y el zumo de limón y naranja reservado. Incorpora la cucharadita de maicena disuelta en un poco de agua. Lleva la salsa a ebullición y déjala cocer a fuego lento durante 5 minutos hasta que espese. Antes de servir, retira el jengibre y el anís estrellado. Si lo deseas, puedes colar la salsa para quitar también las peladuras.

Forma pequeñas bolitas con la mezcla de cerdo marinado. Prepara la "masa secreta extra crujiente" combinando los 75 g de maicena, los 25 g de fécula de patata (o harina floja), la clara de huevo y la cucharadita de polvo de hornear. Añade gradualmente agua muy fría (con hielo) hasta obtener una masa que cubra bien la carne.

Primero, reboza ligeramente cada bolita de cerdo en maicena simple. Luego, sumerge cada bolita rebozada en maicena en la masa preparada, asegurándote de que quede completamente cubierta.

Calienta abundante aceite de cocina en una sartén hasta que esté muy caliente. Fríe las bolitas de cerdo rebozadas en el aceite caliente hasta que estén doradas. Retíralas del aceite y resérvalas.

Aumenta la temperatura del aceite para que esté aún más caliente. Fríe las bolitas de cerdo de nuevo hasta que estén extra crujientes. Este segundo paso de fritura se puede hacer justo antes de servir para mantener la máxima crocancia.

En una sartén aparte, saltea los pimientos, la cebolla roja y la piña cortados hasta que estén ligeramente tiernos pero aún crujientes.

Añade las bolitas de cerdo fritas dos veces a la sartén con las verduras salteadas y la piña. Vierte la salsa agridulce preparada sobre la mezcla. Mezcla todo bien hasta que el cerdo y las verduras estén bien glaseados con la salsa. Sirve inmediatamente.
