Loading...

Corta las 2 cebollas medianas en trozos grandes. Aplasta los 8 dientes de ajo con el lado de un cuchillo y luego pícalos gruesamente, asegurándote de que no queden demasiado finos. Pela las 2 peras, retira las semillas y el corazón, y córtalas en trozos grandes, de tamaño similar al de las cebollas.

Sazona las 800 g de carrilleras de cerdo con sal y pimienta al gusto. Calienta una sartén con aceite de girasol a fuego alto. Sella las carrilleras sazonadas hasta que estén bien marcadas y doradas por todos sus lados. Retira las carrilleras selladas de la sartén y resérvalas.

En la misma sartén (sin limpiarla, para conservar los restos dorados), añade las cebollas y el ajo picados. Sofríelos para que liberen su aroma. Añade las peras cortadas a la sartén y sofríe durante unos 30 segundos.

Añade 200 ml de vino blanco a la sartén y deja que el alcohol se evapore. Vierte 50 ml de salsa de soja y 500-600 ml de agua. Añade 1 cucharada de miel y remueve. Lleva la mezcla a ebullición.

Una vez que el líquido esté hirviendo, vuelve a colocar las carrilleras selladas en la sartén. Añade más agua hasta que la carne esté casi completamente cubierta. Cubre la sartén con una tapa y cocina a fuego muy bajo durante 1 a 1.5 horas, o hasta que las carrilleras de cerdo hayan alcanzado la textura tierna deseada.

Una vez cocidas las carrilleras, retíralas de la sartén y resérvalas. Con una batidora de inmersión, tritura todos los ingredientes restantes en la sartén hasta obtener una salsa espesa y suave. (Consejo opcional) Para un color más oscuro y un toque más asiático, añade un poco de salsa de soja oscura y 1 cucharada de aceite de sésamo a la salsa triturada y mezcla bien. Vuelve a colocar las carrilleras cocidas en la salsa, asegurándote de que queden bien cubiertas.

En una olla pequeña aparte, derrite 50 g de mantequilla. Corta 50 g de cebolla (aproximadamente 1/4 de cebolla) en juliana. Añade la cebolla en juliana a la mantequilla derretida y sofríe lentamente hasta que esté bien pochada y ablandada.

Añade 200 g de castañas cocidas y 200-300 ml de leche a la olla con la cebolla. Lleva la mezcla a ebullición. Una vez que hierva, usa una batidora de inmersión para triturar los ingredientes hasta obtener un puré fino y suave.

Coloca una base de puré de castañas en un plato. Sirve las carrilleras cubiertas con salsa encima del puré de castañas. Decora con cebollino picado.


Corta las 2 cebollas medianas en trozos grandes. Aplasta los 8 dientes de ajo con el lado de un cuchillo y luego pícalos gruesamente, asegurándote de que no queden demasiado finos. Pela las 2 peras, retira las semillas y el corazón, y córtalas en trozos grandes, de tamaño similar al de las cebollas.

Sazona las 800 g de carrilleras de cerdo con sal y pimienta al gusto. Calienta una sartén con aceite de girasol a fuego alto. Sella las carrilleras sazonadas hasta que estén bien marcadas y doradas por todos sus lados. Retira las carrilleras selladas de la sartén y resérvalas.

En la misma sartén (sin limpiarla, para conservar los restos dorados), añade las cebollas y el ajo picados. Sofríelos para que liberen su aroma. Añade las peras cortadas a la sartén y sofríe durante unos 30 segundos.

Añade 200 ml de vino blanco a la sartén y deja que el alcohol se evapore. Vierte 50 ml de salsa de soja y 500-600 ml de agua. Añade 1 cucharada de miel y remueve. Lleva la mezcla a ebullición.

Una vez que el líquido esté hirviendo, vuelve a colocar las carrilleras selladas en la sartén. Añade más agua hasta que la carne esté casi completamente cubierta. Cubre la sartén con una tapa y cocina a fuego muy bajo durante 1 a 1.5 horas, o hasta que las carrilleras de cerdo hayan alcanzado la textura tierna deseada.

Una vez cocidas las carrilleras, retíralas de la sartén y resérvalas. Con una batidora de inmersión, tritura todos los ingredientes restantes en la sartén hasta obtener una salsa espesa y suave. (Consejo opcional) Para un color más oscuro y un toque más asiático, añade un poco de salsa de soja oscura y 1 cucharada de aceite de sésamo a la salsa triturada y mezcla bien. Vuelve a colocar las carrilleras cocidas en la salsa, asegurándote de que queden bien cubiertas.

En una olla pequeña aparte, derrite 50 g de mantequilla. Corta 50 g de cebolla (aproximadamente 1/4 de cebolla) en juliana. Añade la cebolla en juliana a la mantequilla derretida y sofríe lentamente hasta que esté bien pochada y ablandada.

Añade 200 g de castañas cocidas y 200-300 ml de leche a la olla con la cebolla. Lleva la mezcla a ebullición. Una vez que hierva, usa una batidora de inmersión para triturar los ingredientes hasta obtener un puré fino y suave.

Coloca una base de puré de castañas en un plato. Sirve las carrilleras cubiertas con salsa encima del puré de castañas. Decora con cebollino picado.
