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En un bol, combina 500 ml de agua, 35 gramos de sal y 35 gramos de azúcar. Mezcla bien hasta que se disuelvan por completo.

Agrega los contramuslos de pollo cortados en piezas a la salmuera, asegurándote de que estén completamente sumergidos. Refrigera por al menos 2 horas. Este paso es opcional pero altamente recomendado para un pollo increíblemente jugoso.

En un recipiente separado, combina 300 gramos de preparado de harina sin gluten, una pizca de sal, pimienta negra y cúrcuma. Mezcla bien estos ingredientes secos.

Toma aproximadamente 1/3 de la mezcla de harina seca y colócala en un bol aparte. Agrega agua gradualmente a esta porción de harina, mezclando hasta obtener una consistencia líquida adecuada para mojar.

Retira el pollo de la salmuera y escúrrelo. Sumerge cada pieza de pollo primero en la mezcla húmeda, asegurándote de que esté completamente cubierta. Luego, pasa la pieza de pollo húmeda a la mezcla de harina seca, cubriéndola por completo. Reserva las piezas de pollo empanadas.

En una sartén, tuesta las semillas de sésamo negro (si las usas) hasta que estén fragantes. Retira las semillas de sésamo tostadas y resérvalas. En la misma sartén, agrega 60 gramos de gochujang sin gluten, 30 gramos de ketchup, 20 ml de salsa de soja sin gluten, 30 gramos de miel, 10 gramos de azúcar moreno y 20 ml de vinagre de arroz. Mezcla bien todos los ingredientes de la salsa a fuego bajo hasta que estén combinados y ligeramente espesos. Agrega las semillas de sésamo negro tostadas a la salsa y mezcla. Mantén la salsa caliente.

Calienta el aceite en una olla profunda o freidora. Realiza una doble fritura para el pollo: Primero, fríe las piezas de pollo durante 3 minutos a 180°C hasta que estén ligeramente doradas. Retira el pollo del aceite y déjalo reposar brevemente.

Aumenta la temperatura del aceite a 200°C. Fríe las piezas de pollo nuevamente durante 1 minuto y 30 segundos hasta que estén doradas y crujientes.

Mientras el pollo frito y la salsa aún están calientes, transfiere el pollo a un bol grande y vierte la salsa tibia sobre él. Mezcla bien para asegurarte de que todas las piezas de pollo estén cubiertas uniformemente.

Sirve inmediatamente y disfruta. Es perfecto para acompañar con arroz blanco.


En un bol, combina 500 ml de agua, 35 gramos de sal y 35 gramos de azúcar. Mezcla bien hasta que se disuelvan por completo.

Agrega los contramuslos de pollo cortados en piezas a la salmuera, asegurándote de que estén completamente sumergidos. Refrigera por al menos 2 horas. Este paso es opcional pero altamente recomendado para un pollo increíblemente jugoso.

En un recipiente separado, combina 300 gramos de preparado de harina sin gluten, una pizca de sal, pimienta negra y cúrcuma. Mezcla bien estos ingredientes secos.

Toma aproximadamente 1/3 de la mezcla de harina seca y colócala en un bol aparte. Agrega agua gradualmente a esta porción de harina, mezclando hasta obtener una consistencia líquida adecuada para mojar.

Retira el pollo de la salmuera y escúrrelo. Sumerge cada pieza de pollo primero en la mezcla húmeda, asegurándote de que esté completamente cubierta. Luego, pasa la pieza de pollo húmeda a la mezcla de harina seca, cubriéndola por completo. Reserva las piezas de pollo empanadas.

En una sartén, tuesta las semillas de sésamo negro (si las usas) hasta que estén fragantes. Retira las semillas de sésamo tostadas y resérvalas. En la misma sartén, agrega 60 gramos de gochujang sin gluten, 30 gramos de ketchup, 20 ml de salsa de soja sin gluten, 30 gramos de miel, 10 gramos de azúcar moreno y 20 ml de vinagre de arroz. Mezcla bien todos los ingredientes de la salsa a fuego bajo hasta que estén combinados y ligeramente espesos. Agrega las semillas de sésamo negro tostadas a la salsa y mezcla. Mantén la salsa caliente.

Calienta el aceite en una olla profunda o freidora. Realiza una doble fritura para el pollo: Primero, fríe las piezas de pollo durante 3 minutos a 180°C hasta que estén ligeramente doradas. Retira el pollo del aceite y déjalo reposar brevemente.

Aumenta la temperatura del aceite a 200°C. Fríe las piezas de pollo nuevamente durante 1 minuto y 30 segundos hasta que estén doradas y crujientes.

Mientras el pollo frito y la salsa aún están calientes, transfiere el pollo a un bol grande y vierte la salsa tibia sobre él. Mezcla bien para asegurarte de que todas las piezas de pollo estén cubiertas uniformemente.

Sirve inmediatamente y disfruta. Es perfecto para acompañar con arroz blanco.
