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En una olla mediana, combine la leche condensada, el cacao en polvo y la mantequilla. Asegúrese de que todos los ingredientes estén bien incorporados antes de encender el fuego.

Coloque la olla a fuego medio. Revuelva continuamente con una espátula de silicona, raspando el fondo y los lados de la olla, para evitar que la mezcla se pegue o se queme. Cocine hasta que la mezcla espese y se separe del fondo de la olla al inclinarla, lo que tomará aproximadamente 10 minutos. La consistencia debe ser similar a la de un dulce de leche espeso.

Una vez que la mezcla haya alcanzado la consistencia deseada, retírela del fuego. Transfiérala a un plato o bandeja ligeramente engrasada con mantequilla. Extienda la mezcla uniformemente para que se enfríe más rápido. Deje enfriar completamente a temperatura ambiente. Esto puede tomar alrededor de 1 hora o más, o puede acelerar el proceso colocándolo en el refrigerador durante 30 minutos.

Cuando la mezcla esté fría y lo suficientemente firme para manipular, engrase ligeramente sus manos con un poco de mantequilla. Tome pequeñas porciones de la mezcla (aproximadamente 1 cucharadita) y ruédelas entre las palmas de sus manos para formar bolitas del tamaño de una canica o un poco más grandes.

Coloque las grageas de chocolate en un plato poco profundo. Reboce cada bolita de chocolate en las grageas, girándolas hasta que estén completamente cubiertas.

Sirva las bolitas de chocolate inmediatamente o guárdelas en un recipiente hermético a temperatura ambiente o en el refrigerador. ¡Disfrute de este clásico dulce brasileño!


En una olla mediana, combine la leche condensada, el cacao en polvo y la mantequilla. Asegúrese de que todos los ingredientes estén bien incorporados antes de encender el fuego.

Coloque la olla a fuego medio. Revuelva continuamente con una espátula de silicona, raspando el fondo y los lados de la olla, para evitar que la mezcla se pegue o se queme. Cocine hasta que la mezcla espese y se separe del fondo de la olla al inclinarla, lo que tomará aproximadamente 10 minutos. La consistencia debe ser similar a la de un dulce de leche espeso.

Una vez que la mezcla haya alcanzado la consistencia deseada, retírela del fuego. Transfiérala a un plato o bandeja ligeramente engrasada con mantequilla. Extienda la mezcla uniformemente para que se enfríe más rápido. Deje enfriar completamente a temperatura ambiente. Esto puede tomar alrededor de 1 hora o más, o puede acelerar el proceso colocándolo en el refrigerador durante 30 minutos.

Cuando la mezcla esté fría y lo suficientemente firme para manipular, engrase ligeramente sus manos con un poco de mantequilla. Tome pequeñas porciones de la mezcla (aproximadamente 1 cucharadita) y ruédelas entre las palmas de sus manos para formar bolitas del tamaño de una canica o un poco más grandes.

Coloque las grageas de chocolate en un plato poco profundo. Reboce cada bolita de chocolate en las grageas, girándolas hasta que estén completamente cubiertas.

Sirva las bolitas de chocolate inmediatamente o guárdelas en un recipiente hermético a temperatura ambiente o en el refrigerador. ¡Disfrute de este clásico dulce brasileño!
