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Precalentar el horno a 200°C (400°F). Pelar las berenjenas y cortarlas en rodajas finas. Colocar las rodajas en un bol grande con agua y 1 cucharadita de sal. Dejar en remojo durante 15 minutos para eliminar el amargor.

Mientras las berenjenas se remojan, preparar la carne. En un bol, mezclar la carne picada con 1 cucharadita de sal, 1/2 cucharadita de pimienta, el perejil picado y los 2 dientes de ajo picados. Mezclar bien con una espátula hasta que todos los ingredientes estén integrados.

Escurrir bien las rodajas de berenjena y secarlas con papel de cocina. Colocarlas en una bandeja de horno forrada con papel de hornear. Rociar con un poco de aceite de oliva virgen extra y una pizca de sal. Hornear durante 15-20 minutos, o hasta que estén tiernas y ligeramente doradas. Reservar.

En una sartén grande a fuego medio-alto, añadir 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra. Incorporar la carne picada sazonada y cocinar, desmenuzando con una cuchara de madera, hasta que esté dorada y cocida por completo, aproximadamente 8-10 minutos. Escurrir el exceso de grasa si es necesario.

Reducir el fuego a medio. Añadir la salsa de tomate a la carne cocida. Remover bien y dejar cocer a fuego lento durante al menos 15 minutos para que los sabores se concentren. Probar y ajustar la sazón si es necesario.

Mientras la salsa de carne se cocina, preparar la bechamel. En una olla mediana a fuego medio, derretir 50 g de mantequilla junto con 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra. Una vez derretida y burbujeante, añadir 70 g de harina de espelta. Remover vigorosamente con un batidor de varillas durante 1-2 minutos para formar un roux espeso y cocer la harina.

Retirar la olla del fuego y añadir la leche caliente gradualmente, batiendo constantemente para evitar grumos. Una vez incorporada toda la leche, volver a poner la olla a fuego medio y seguir batiendo hasta que la bechamel espese y alcance una consistencia cremosa. Sazonar con 1/2 cucharadita de sal y 1/4 cucharadita de pimienta. Reservar.

Montar la moussaka. En una fuente apta para horno (aproximadamente 20x30 cm), extender una capa fina de bechamel en el fondo. A continuación, colocar una capa de rodajas de berenjena asadas, cubriendo toda la superficie. Luego, extender una capa generosa de la salsa de carne.

Repetir las capas: otra capa de berenjenas, seguida de otra capa de salsa de carne. Finalmente, cubrir toda la moussaka con la bechamel restante, asegurándose de que la superficie esté bien cubierta.

Espolvorear el queso mozzarella rallado uniformemente sobre la capa de bechamel. Hornear en el horno precalentado a 200°C (400°F) durante 20-25 minutos, o hasta que la superficie esté dorada y burbujeante.

Retirar del horno y dejar reposar durante 10-15 minutos antes de servir para que se asienten los sabores y sea más fácil de cortar. Servir caliente.


Precalentar el horno a 200°C (400°F). Pelar las berenjenas y cortarlas en rodajas finas. Colocar las rodajas en un bol grande con agua y 1 cucharadita de sal. Dejar en remojo durante 15 minutos para eliminar el amargor.

Mientras las berenjenas se remojan, preparar la carne. En un bol, mezclar la carne picada con 1 cucharadita de sal, 1/2 cucharadita de pimienta, el perejil picado y los 2 dientes de ajo picados. Mezclar bien con una espátula hasta que todos los ingredientes estén integrados.

Escurrir bien las rodajas de berenjena y secarlas con papel de cocina. Colocarlas en una bandeja de horno forrada con papel de hornear. Rociar con un poco de aceite de oliva virgen extra y una pizca de sal. Hornear durante 15-20 minutos, o hasta que estén tiernas y ligeramente doradas. Reservar.

En una sartén grande a fuego medio-alto, añadir 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra. Incorporar la carne picada sazonada y cocinar, desmenuzando con una cuchara de madera, hasta que esté dorada y cocida por completo, aproximadamente 8-10 minutos. Escurrir el exceso de grasa si es necesario.

Reducir el fuego a medio. Añadir la salsa de tomate a la carne cocida. Remover bien y dejar cocer a fuego lento durante al menos 15 minutos para que los sabores se concentren. Probar y ajustar la sazón si es necesario.

Mientras la salsa de carne se cocina, preparar la bechamel. En una olla mediana a fuego medio, derretir 50 g de mantequilla junto con 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra. Una vez derretida y burbujeante, añadir 70 g de harina de espelta. Remover vigorosamente con un batidor de varillas durante 1-2 minutos para formar un roux espeso y cocer la harina.

Retirar la olla del fuego y añadir la leche caliente gradualmente, batiendo constantemente para evitar grumos. Una vez incorporada toda la leche, volver a poner la olla a fuego medio y seguir batiendo hasta que la bechamel espese y alcance una consistencia cremosa. Sazonar con 1/2 cucharadita de sal y 1/4 cucharadita de pimienta. Reservar.

Montar la moussaka. En una fuente apta para horno (aproximadamente 20x30 cm), extender una capa fina de bechamel en el fondo. A continuación, colocar una capa de rodajas de berenjena asadas, cubriendo toda la superficie. Luego, extender una capa generosa de la salsa de carne.

Repetir las capas: otra capa de berenjenas, seguida de otra capa de salsa de carne. Finalmente, cubrir toda la moussaka con la bechamel restante, asegurándose de que la superficie esté bien cubierta.

Espolvorear el queso mozzarella rallado uniformemente sobre la capa de bechamel. Hornear en el horno precalentado a 200°C (400°F) durante 20-25 minutos, o hasta que la superficie esté dorada y burbujeante.

Retirar del horno y dejar reposar durante 10-15 minutos antes de servir para que se asienten los sabores y sea más fácil de cortar. Servir caliente.
