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Deja la soja blanca en remojo durante toda la noche. Asegúrate de que esté completamente cubierta de agua.

Al día siguiente, escurre la soja y cuécela al vapor hasta que esté completamente cocinada y blanda, pero con cuidado de que no se rompa. Esto puede tomar alrededor de 45-60 minutos.

Una vez cocida, retira la soja del vapor y déjala enfriar a temperatura ambiente. Es importante que esté completamente fría antes de continuar.

Cuando la soja esté a temperatura ambiente, añade harina de trigo (una cantidad suficiente para cubrir ligeramente los granos) y aproximadamente dos cucharaditas del hongo Aspergillus oryzae. Mezcla todo muy bien para que el hongo se distribuya uniformemente.

Cubre el recipiente con un paño limpio (no con una tapa hermética) y déjalo reposar a temperatura ambiente hasta el día siguiente. Esto permite que el hongo comience a crecer.

Al día siguiente, destapa el recipiente y separa los granos de soja que se hayan podido pegar. Observa el desarrollo del hongo. Si el hongo apenas se ha desarrollado (debería verse una capa verdosa), espolvorea un poco más de Aspergillus oryzae, mezcla bien y vuelve a tapar hasta el día siguiente. Este proceso puede tardar 2 o 3 días hasta que el hongo esté bien desarrollado.

Una vez que el hongo esté completamente desarrollado (la soja estará cubierta de una capa verdosa), extiende la soja en una bandeja y ponla a secar al sol hasta que esté completamente seca. Esto puede tardar varios días dependiendo del clima.

Cuando la soja seca esté completamente seca, enjuágala bien con agua limpia y escúrrela a fondo para eliminar cualquier exceso de humedad.

Disuelve los 400 gramos de sal en los 3 litros de agua para crear la salmuera.

Introduce la soja enjuagada y escurrida en un tarro de 4 litros. Vierte la salmuera sobre la soja, asegurándote de que quede completamente cubierta.
Cubre el tarro con un papel (nunca con una tapa hermética) para permitir la respiración y déjalo al sol durante aproximadamente dos meses. Durante este tiempo, es crucial remover la mezcla todos los días para asegurar una fermentación uniforme y evitar la formación de moho indeseado.


Deja la soja blanca en remojo durante toda la noche. Asegúrate de que esté completamente cubierta de agua.

Al día siguiente, escurre la soja y cuécela al vapor hasta que esté completamente cocinada y blanda, pero con cuidado de que no se rompa. Esto puede tomar alrededor de 45-60 minutos.

Una vez cocida, retira la soja del vapor y déjala enfriar a temperatura ambiente. Es importante que esté completamente fría antes de continuar.

Cuando la soja esté a temperatura ambiente, añade harina de trigo (una cantidad suficiente para cubrir ligeramente los granos) y aproximadamente dos cucharaditas del hongo Aspergillus oryzae. Mezcla todo muy bien para que el hongo se distribuya uniformemente.

Cubre el recipiente con un paño limpio (no con una tapa hermética) y déjalo reposar a temperatura ambiente hasta el día siguiente. Esto permite que el hongo comience a crecer.

Al día siguiente, destapa el recipiente y separa los granos de soja que se hayan podido pegar. Observa el desarrollo del hongo. Si el hongo apenas se ha desarrollado (debería verse una capa verdosa), espolvorea un poco más de Aspergillus oryzae, mezcla bien y vuelve a tapar hasta el día siguiente. Este proceso puede tardar 2 o 3 días hasta que el hongo esté bien desarrollado.

Una vez que el hongo esté completamente desarrollado (la soja estará cubierta de una capa verdosa), extiende la soja en una bandeja y ponla a secar al sol hasta que esté completamente seca. Esto puede tardar varios días dependiendo del clima.

Cuando la soja seca esté completamente seca, enjuágala bien con agua limpia y escúrrela a fondo para eliminar cualquier exceso de humedad.

Disuelve los 400 gramos de sal en los 3 litros de agua para crear la salmuera.

Introduce la soja enjuagada y escurrida en un tarro de 4 litros. Vierte la salmuera sobre la soja, asegurándote de que quede completamente cubierta.
Cubre el tarro con un papel (nunca con una tapa hermética) para permitir la respiración y déjalo al sol durante aproximadamente dos meses. Durante este tiempo, es crucial remover la mezcla todos los días para asegurar una fermentación uniforme y evitar la formación de moho indeseado.
