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Retira el chorizo de su empaque. Desmenuza el chorizo en una sartén grande y caliente. Cocínalo a fuego medio-alto, revolviendo ocasionalmente, hasta que esté bien dorado y ligeramente crujiente. El chorizo soltará su propia grasa, por lo que no es necesario añadir aceite adicional. Una vez cocido, retira el exceso de grasa si lo deseas y reserva el chorizo.

Mientras se cocina el chorizo, ralla el bloque de queso blanco utilizando un rallador de caja. Reserva el queso rallado.

Para armar las chimichangas, toma una tortilla de harina. Coloca una porción del chorizo cocido en el centro de la tortilla. Añade una cantidad generosa del queso rallado sobre el chorizo. Dobla los lados de la tortilla hacia adentro, luego enrolla firmemente desde un extremo para formar una forma cilíndrica, asegurándote de que el relleno quede completamente encerrado. Repite este proceso con las 11 tortillas restantes.

Calienta una sartén profunda o una olla con suficiente aceite vegetal para freír (aproximadamente 3 tazas o hasta que el aceite tenga una profundidad de 5-7 cm). Calienta el aceite a una temperatura de 175°C (350°F). Para probar si el aceite está listo, puedes introducir un pequeño trozo de tortilla; si burbujea vigorosamente, está a la temperatura correcta.

Con cuidado, coloca las chimichangas enrolladas en el aceite caliente, friendo de 2 a 3 a la vez para no sobrecargar la sartén. Fríelas hasta que estén doradas y crujientes por todos lados, volteándolas según sea necesario para asegurar una cocción uniforme. Esto tomará aproximadamente 2-4 minutos por chimichanga. Una vez doradas, retíralas del aceite y colócalas sobre un plato cubierto con papel de cocina para escurrir el exceso de grasa.

Sirve las chimichangas calientes inmediatamente, acompañadas de salsa roja al gusto.


Retira el chorizo de su empaque. Desmenuza el chorizo en una sartén grande y caliente. Cocínalo a fuego medio-alto, revolviendo ocasionalmente, hasta que esté bien dorado y ligeramente crujiente. El chorizo soltará su propia grasa, por lo que no es necesario añadir aceite adicional. Una vez cocido, retira el exceso de grasa si lo deseas y reserva el chorizo.

Mientras se cocina el chorizo, ralla el bloque de queso blanco utilizando un rallador de caja. Reserva el queso rallado.

Para armar las chimichangas, toma una tortilla de harina. Coloca una porción del chorizo cocido en el centro de la tortilla. Añade una cantidad generosa del queso rallado sobre el chorizo. Dobla los lados de la tortilla hacia adentro, luego enrolla firmemente desde un extremo para formar una forma cilíndrica, asegurándote de que el relleno quede completamente encerrado. Repite este proceso con las 11 tortillas restantes.

Calienta una sartén profunda o una olla con suficiente aceite vegetal para freír (aproximadamente 3 tazas o hasta que el aceite tenga una profundidad de 5-7 cm). Calienta el aceite a una temperatura de 175°C (350°F). Para probar si el aceite está listo, puedes introducir un pequeño trozo de tortilla; si burbujea vigorosamente, está a la temperatura correcta.

Con cuidado, coloca las chimichangas enrolladas en el aceite caliente, friendo de 2 a 3 a la vez para no sobrecargar la sartén. Fríelas hasta que estén doradas y crujientes por todos lados, volteándolas según sea necesario para asegurar una cocción uniforme. Esto tomará aproximadamente 2-4 minutos por chimichanga. Una vez doradas, retíralas del aceite y colócalas sobre un plato cubierto con papel de cocina para escurrir el exceso de grasa.

Sirve las chimichangas calientes inmediatamente, acompañadas de salsa roja al gusto.
