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En un bol grande, combina los 450 g de queso Philadelphia, los 450 g de queso Mascarpone y los 140 g de queso semicurado. Asegúrate de que los quesos estén a temperatura ambiente para facilitar la mezcla.

Añade los 150 g de azúcar y un toquito de extracto de vainilla a la mezcla de quesos.

Con una espátula, mezcla e integra todos los ingredientes hasta obtener una crema suave y homogénea. Evita batir en exceso para no incorporar demasiado aire.

Para la base, coloca los 300 g de cereales rellenos de leche en una batidora o procesador de alimentos.

Derrite los 120 g de mantequilla y añádelos a los cereales en la batidora.

Tritura los cereales con la mantequilla hasta que formen una mezcla fina y desmenuzable, similar a la arena mojada.

Cubre el fondo de un molde desmontable con papel de horno. Esto facilitará desmoldar la tarta.

Vierte la base de cereales triturados en el molde preparado y presiónala firmemente y de manera uniforme para formar la capa inferior de la tarta. Puedes usar el fondo de un vaso para compactar bien.

Con cuidado, vierte la mezcla de queso preparada sobre la base de cereales.

Usa una espátula para alisar la superficie de la mezcla de queso, asegurándote de que quede uniforme.

Refrigera la tarta durante al menos 4 horas para que cuaje completamente. Lo ideal es dejarla toda la noche.

Una vez que la tarta esté bien fría y cuajada, retírala con cuidado del molde desmontable.

Decora la parte superior y los lados de la tarta de queso con cereales rellenos de leche adicionales, al gusto.


En un bol grande, combina los 450 g de queso Philadelphia, los 450 g de queso Mascarpone y los 140 g de queso semicurado. Asegúrate de que los quesos estén a temperatura ambiente para facilitar la mezcla.

Añade los 150 g de azúcar y un toquito de extracto de vainilla a la mezcla de quesos.

Con una espátula, mezcla e integra todos los ingredientes hasta obtener una crema suave y homogénea. Evita batir en exceso para no incorporar demasiado aire.

Para la base, coloca los 300 g de cereales rellenos de leche en una batidora o procesador de alimentos.

Derrite los 120 g de mantequilla y añádelos a los cereales en la batidora.

Tritura los cereales con la mantequilla hasta que formen una mezcla fina y desmenuzable, similar a la arena mojada.

Cubre el fondo de un molde desmontable con papel de horno. Esto facilitará desmoldar la tarta.

Vierte la base de cereales triturados en el molde preparado y presiónala firmemente y de manera uniforme para formar la capa inferior de la tarta. Puedes usar el fondo de un vaso para compactar bien.

Con cuidado, vierte la mezcla de queso preparada sobre la base de cereales.

Usa una espátula para alisar la superficie de la mezcla de queso, asegurándote de que quede uniforme.

Refrigera la tarta durante al menos 4 horas para que cuaje completamente. Lo ideal es dejarla toda la noche.

Una vez que la tarta esté bien fría y cuajada, retírala con cuidado del molde desmontable.

Decora la parte superior y los lados de la tarta de queso con cereales rellenos de leche adicionales, al gusto.
