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Prepara la salsa de repollo picosita: Ralla 1/2 repollo y colócalo en un tazón grande. Si lo deseas, puedes desinfectarlo con agua y unas gotas de desinfectante para verduras. Reserva.

En una licuadora, agrega los 3 jitomates, aproximadamente 8 chiles de árbol secos, 1 pizca de sal, 1 pizca de orégano y un poco de agua (aproximadamente 1/4 de taza). Licúa hasta obtener una salsa suave y homogénea. No es necesario tostar los chiles, todos los ingredientes van crudos.

Añade el cilantro picado al repollo rallado en el tazón. Vierte la salsa licuada sobre la mezcla de repollo y cilantro. Mezcla todo muy bien para combinar. Prueba y ajusta la sal si es necesario. Si deseas una salsa más jugosa, puedes añadir más jitomates a la licuadora. Esta salsa se volverá más jugosa y similar a un curtido a medida que reposa.

Prepara el relleno de camarón: Lava, pela, desvena y pica aproximadamente 1 libra de camarones. Coloca los camarones picados en un tazón para mezclar.

Espolvorea una capa ligera de harina de trigo todo uso sobre los camarones. Agrega el jitomate picado, la media cebolla picada y el cilantro picado al tazón. Sazona con sal al gusto (aproximadamente 1 cucharadita) y 1 pizca de orégano. Mezcla todos los ingredientes a mano hasta que estén bien combinados y los camarones estén ligeramente cubiertos con la harina.

Arma y fríe los tacos: Calienta las tortillas de maíz amarillo. Puedes hacerlo en un comal o en el microondas hasta que estén suaves y flexibles.

Toma una tortilla tibia y coloca una porción del relleno de camarón en el centro. Dobla la tortilla por la mitad para crear la forma de un taco, presionando suavemente para sellar los bordes. Repite este proceso hasta usar todo el relleno de camarón y las tortillas.

Calienta el aceite de cocina en una sartén grande a fuego medio-alto. Una vez que el aceite esté caliente (aproximadamente 350°F), coloca cuidadosamente los tacos rellenos en el aceite caliente.

Fríe los tacos por ambos lados hasta que estén dorados y 'caramelizados' (crujientes y con un color agradable). Voltéalos una vez para asegurar una cocción uniforme. Si deseas una salsa más picante, puedes añadir más chile de árbol a la mezcla de la salsa en el paso 2.

Una vez fritos, retira los tacos del aceite con unas pinzas y colócalos en un colador o sobre papel absorbente para escurrir el exceso de aceite.

Sirve los tacos: Acomoda los tacos fritos en un plato. Rebana un aguacate y coloca las rebanadas sobre los tacos. Cucharea una cantidad generosa de la salsa de repollo picosita sobre el aguacate y los tacos. Exprime jugo de limón fresco sobre los tacos antes de servir. ¡Disfruta!


Prepara la salsa de repollo picosita: Ralla 1/2 repollo y colócalo en un tazón grande. Si lo deseas, puedes desinfectarlo con agua y unas gotas de desinfectante para verduras. Reserva.

En una licuadora, agrega los 3 jitomates, aproximadamente 8 chiles de árbol secos, 1 pizca de sal, 1 pizca de orégano y un poco de agua (aproximadamente 1/4 de taza). Licúa hasta obtener una salsa suave y homogénea. No es necesario tostar los chiles, todos los ingredientes van crudos.

Añade el cilantro picado al repollo rallado en el tazón. Vierte la salsa licuada sobre la mezcla de repollo y cilantro. Mezcla todo muy bien para combinar. Prueba y ajusta la sal si es necesario. Si deseas una salsa más jugosa, puedes añadir más jitomates a la licuadora. Esta salsa se volverá más jugosa y similar a un curtido a medida que reposa.

Prepara el relleno de camarón: Lava, pela, desvena y pica aproximadamente 1 libra de camarones. Coloca los camarones picados en un tazón para mezclar.

Espolvorea una capa ligera de harina de trigo todo uso sobre los camarones. Agrega el jitomate picado, la media cebolla picada y el cilantro picado al tazón. Sazona con sal al gusto (aproximadamente 1 cucharadita) y 1 pizca de orégano. Mezcla todos los ingredientes a mano hasta que estén bien combinados y los camarones estén ligeramente cubiertos con la harina.

Arma y fríe los tacos: Calienta las tortillas de maíz amarillo. Puedes hacerlo en un comal o en el microondas hasta que estén suaves y flexibles.

Toma una tortilla tibia y coloca una porción del relleno de camarón en el centro. Dobla la tortilla por la mitad para crear la forma de un taco, presionando suavemente para sellar los bordes. Repite este proceso hasta usar todo el relleno de camarón y las tortillas.

Calienta el aceite de cocina en una sartén grande a fuego medio-alto. Una vez que el aceite esté caliente (aproximadamente 350°F), coloca cuidadosamente los tacos rellenos en el aceite caliente.

Fríe los tacos por ambos lados hasta que estén dorados y 'caramelizados' (crujientes y con un color agradable). Voltéalos una vez para asegurar una cocción uniforme. Si deseas una salsa más picante, puedes añadir más chile de árbol a la mezcla de la salsa en el paso 2.

Una vez fritos, retira los tacos del aceite con unas pinzas y colócalos en un colador o sobre papel absorbente para escurrir el exceso de aceite.

Sirve los tacos: Acomoda los tacos fritos en un plato. Rebana un aguacate y coloca las rebanadas sobre los tacos. Cucharea una cantidad generosa de la salsa de repollo picosita sobre el aguacate y los tacos. Exprime jugo de limón fresco sobre los tacos antes de servir. ¡Disfruta!
