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Prepara la base: Derrite 105 g de mantequilla Tulipán. Tritura 250 g de galletas Dinosaurio. Mezcla la mantequilla derretida con las galletas trituradas hasta que se integren bien. Vierte la mezcla en un molde desmontable (forrado con papel de horno si lo deseas) y presiona firmemente para crear una base uniforme. Lleva el molde al frigorífico por unos minutos para que la base se asiente.

Prepara la crema de Kinder Bueno: En un bol, coloca 283 g de Kinder Bueno blanco troceado. Añade 160 g de nata para montar. Bate la mezcla con una batidora de mano hasta obtener una crema homogénea y compacta. Reserva en un bol grande.

Prepara la mezcla de Chocobons y chocolate blanco: En otro recipiente, pon 166 g de Chocobons blancos, una tableta de chocolate blanco para postres troceada y 60 g de nata. Calienta la mezcla (en el microondas o al baño maría) hasta que los chocolates se fundan por completo y se integren, removiendo ocasionalmente.

Hidrata la gelatina: Coloca 5 hojas de gelatina neutra en un bol con agua fría y déjalas hidratar durante 10-15 minutos hasta que estén blandas.

Combina los ingredientes del relleno: Al bol grande con la crema de Kinder Bueno, añade 240 g de nata y 2 tarrinas y media de queso crema Philadelphia. Incorpora la mezcla de chocolate blanco y Chocobon ya fundida (del paso 3). Bate todo muy bien con una batidora de mano hasta que la mezcla esté completamente combinada y suave.

Incorpora la gelatina: Escurre el exceso de agua de las hojas de gelatina hidratadas. Disuelve la gelatina escurrida en un poco de leche caliente, removiendo hasta que se disuelva por completo. Vierte la gelatina disuelta en la mezcla principal del relleno. Bate de nuevo con la batidora de mano hasta que la mezcla sea homogénea y compacta.

Monta la cheesecake: Saca la base de galletas del frigorífico. Vierte todo el relleno sobre la base en el molde. Extiende el relleno de manera uniforme. Lleva la cheesecake al frigorífico durante unas horas (idealmente 3-4 horas o hasta que esté firme) para que cuaje.

Prepara la cobertura final: En un recipiente, trocea una tableta de turrón de chocolate blanco. Añade un chorrito de nata y otra tableta de chocolate blanco troceada. Funde esta mezcla (en el microondas o al baño maría) y mezcla bien hasta obtener una crema suave. Vierte la cobertura fundida sobre la cheesecake ya fría y cuajada, extendiéndola uniformemente por toda la superficie.

Decora y sirve: Desmolda la cheesecake con cuidado. Tritura algunas galletas Dinosaurio y espolvoréalas por encima de la cobertura para darle un toque crujiente. Sirve y disfruta.


Prepara la base: Derrite 105 g de mantequilla Tulipán. Tritura 250 g de galletas Dinosaurio. Mezcla la mantequilla derretida con las galletas trituradas hasta que se integren bien. Vierte la mezcla en un molde desmontable (forrado con papel de horno si lo deseas) y presiona firmemente para crear una base uniforme. Lleva el molde al frigorífico por unos minutos para que la base se asiente.

Prepara la crema de Kinder Bueno: En un bol, coloca 283 g de Kinder Bueno blanco troceado. Añade 160 g de nata para montar. Bate la mezcla con una batidora de mano hasta obtener una crema homogénea y compacta. Reserva en un bol grande.

Prepara la mezcla de Chocobons y chocolate blanco: En otro recipiente, pon 166 g de Chocobons blancos, una tableta de chocolate blanco para postres troceada y 60 g de nata. Calienta la mezcla (en el microondas o al baño maría) hasta que los chocolates se fundan por completo y se integren, removiendo ocasionalmente.

Hidrata la gelatina: Coloca 5 hojas de gelatina neutra en un bol con agua fría y déjalas hidratar durante 10-15 minutos hasta que estén blandas.

Combina los ingredientes del relleno: Al bol grande con la crema de Kinder Bueno, añade 240 g de nata y 2 tarrinas y media de queso crema Philadelphia. Incorpora la mezcla de chocolate blanco y Chocobon ya fundida (del paso 3). Bate todo muy bien con una batidora de mano hasta que la mezcla esté completamente combinada y suave.

Incorpora la gelatina: Escurre el exceso de agua de las hojas de gelatina hidratadas. Disuelve la gelatina escurrida en un poco de leche caliente, removiendo hasta que se disuelva por completo. Vierte la gelatina disuelta en la mezcla principal del relleno. Bate de nuevo con la batidora de mano hasta que la mezcla sea homogénea y compacta.

Monta la cheesecake: Saca la base de galletas del frigorífico. Vierte todo el relleno sobre la base en el molde. Extiende el relleno de manera uniforme. Lleva la cheesecake al frigorífico durante unas horas (idealmente 3-4 horas o hasta que esté firme) para que cuaje.

Prepara la cobertura final: En un recipiente, trocea una tableta de turrón de chocolate blanco. Añade un chorrito de nata y otra tableta de chocolate blanco troceada. Funde esta mezcla (en el microondas o al baño maría) y mezcla bien hasta obtener una crema suave. Vierte la cobertura fundida sobre la cheesecake ya fría y cuajada, extendiéndola uniformemente por toda la superficie.

Decora y sirve: Desmolda la cheesecake con cuidado. Tritura algunas galletas Dinosaurio y espolvoréalas por encima de la cobertura para darle un toque crujiente. Sirve y disfruta.
